Radar de tendencias educativas Monterrey
- Fernando Lizarr
- 6 nov 2018
- 7 Min. de lectura
Resultados del radar de tendencias en tecnología en el Tecnológico de Monterrey (prospectiva general)
La universidad apostó en el 2011 por Knewton, un so‑ware que determina primero el nivel de conocimiento de los alumnos sobre un contenido concreto y, a partir de los resultados, les conduce a nuevas pruebas, contenidos y recursos didácticos sobre aquello que aún no supo resolver. Después de dos semestres de la implementación de Knewton en los cursos de matemáticas la tasa de abandono de estudiantes se redujo a la mitad y se multiplicó exponencialmente el número de estudiantes que finalizaron con éxito el curso con cuatro semanas de anterioridad.
Cada estudiante puede comprobar qué es lo que sabe y lo que no de un tema concreto, comparar sus resultados con los de sus compañeros, acceder a diferentes tipos de ejercicios didácticos para practicar su aprendizaje (como diagramas, videos o exámenes) o comprender la evolución de su conocimiento. Para los profesores, la plataforma arroja datos valiosos sobre el proceso de aprendizaje de los estudiantes y les permite identificar, por ejemplo, los contenidos del curso que están resultando en cada etapa más problemáticos, los recursos didácticos más consultados o el tiempo que dedicaron los estudiantes a cada ejercicio.
A diferencia de otras universidades, la CMU no considera estos entornos solamente un medio de promoción de sus servicios y actividades sino que pretende hacerlos operar también como dispositivos de generación de contenidos educativos. Su canal en Youtube, por ejemplo, ofrece retransmisiones en vivo de entrevistas con expertos, paneles de discusión o conferencias; y a través de la plataforma de iTunes U ofrece cursos mediante una serie de podcast, como el que realiza el Human Computer Interaction Institute sobre el desarrollo de aplicaciones para iPad.
El uso de estas redes sociales se enmarca en el modelo de aprendizaje colaborativo que la universidad impulsa desde el 2009 a través del Elberly Centre, su departamento de formación en innovación educativa. En el portal en línea ofrece a sus profesores información sobre las herramientas tecnológicas que pueden utilizar, los fines pedagógicos que pueden explorarse con esas herramientas y los marcos de teoría educativa que sustentan ese trabajo.
Profesores del departamento de ciencias básicas emplearon técnicas de Big-Data, Machine Learning y Bio-respuesta como parte del proyecto “Determinación de patrones de desempeño” para estudiantes del primer tercio de las carreras profesionales. Se recabó información de 650 estudiantes combinando diferentes variables como calificaciones, asistencias, actividad física, actividad extra-académica, bio-respuesta (estrés, ritmo-cardiaco, calidad de sueño, estados rem, frecuencias neuronales alfa, beta, gama y delta) y aspectos biométricos relacionados con la geometría facial. Con esos datos se generó un modelo para determinar el patrón de desempeño de los estudiantes en los cursos de física y matemáticas. También se incluyeron aspectos del perfil de los docentes.
La Universidad Nottingham Trent (NTU) es una de las universidades jóvenes mejor rankeadas en el Reino Unido, con una de las mejores tasas de empleabilidad, con 92.8% de egresados con trabajo o estudios superiores a los 6 meses de la titulación y una universidad puntera también en el índice de satisfacción de sus alumnos respecto a la enseñanza que reciben. En el 2015 The Guardian calificó la universidad como “la más respetuosa con el medio ambiente del país”.
Como señala Mike Day, director de Sistemas de Información de la universidad, el análisis de los datos debe superar el enfoque tradicional retrospectivo: “si estás mirando por el retrovisor te estás dirigiendo hacia un accidente. Necesitábamos una manera de mirar adelante y explotar los datos para ventaja de nuestros estudiantes y eso es lo que StREAM nos ha dado". La universidad, de hecho, lidera proyectos europeos de investigación educativa sobre las analíticas de aprendizaje como el Proyecto ABLE (Beneficios Adquiridos mediante Analíticas de Aprendizaje, por sus siglas en inglés) (ABLE, 2015).
Los Entornos Personalizados de Aprendizaje (PLE, por sus siglas en inglés) son un conjunto de herramientas, fuentes, actividades y redes con las que el estudiante construye su propia experiencia de aprendizaje. El reto radica no sólo en multiplicar los estímulos y accesos al conocimiento sino en desarrollar una perspectiva crítica de la información en internet junto con la capacidad de aprender a aprender en la nube.
La Open University (OU) es una universidad líder en la exploración de los beneficios que los PLE pueden aportar a los procesos de aprendizaje. Es la universidad con mayor matrícula de todo el Reino Unido con cerca de 200,000 estudiantes y desarrolla fundamentalmente programas en línea. La universidad desarrolla ROLE (Responsive Open Learning Environments, por sus siglas en inglés), un proyecto europeo de investigación para desarrollar orientación teórica y herramientas tecnológicas que ayuden al estudiante a construir comunidades de aprendizaje en internet. La universidad también ofrece cursos y talleres para la formación de este aprendizaje en la nube. El curso Self Regulated Learning (Aprendizaje autoregulado), disponible en iBook, es interactivo y consiste en construir un Entorno Personalizado de Aprendizaje por medio de un widget. Otros talleres trabajan el uso de portafolios digitales (Drive, por ejemplo) o la participación en la blogosfera (Mikroyannidis y Connolly, 2016).
Resultados del radar de tendencias en pedagogía en el Tecnológico de Monterrey (prospectiva de la disciplina)
En los resultados de este estudio (Tabla 3), la prospectiva general y la prospectiva de la disciplina reflejan algunas similitudes y diferencias. En ambas fueron seleccionados el Aprendizaje Basado en Retos, la Educación Basada en Competencias y al Aprendizaje Basado en Proyectos. Sin embargo, como ya se vio, en la prospectiva general se incluyen el Aprendizaje Flexible y la Gamificación, mientras que en la prospectiva de la disciplina se contemplan el Aprendizaje Colaborativo y el Aprendizaje Vivencial.
Para los profesores de la disciplina de Física, Matemáticas y Ciencias de la Tierra, la Educación Basada en Competencias es la tendencia en pedagogía más relevante; para quienes se encuentran laborando en el área de Biología y Química, el Aprendizaje Colaborativo es el más significativo; quienes se desempeñan en Medicina y Salud, se inclinaron simultáneamente por el Aprendizaje Basado en Retos y el Aprendizaje Vivencial; para los profesores de las áreas del conocimiento Humanidades y de la Conducta, de las Ciencias Sociales y Económicas, de Biotecnología y Agropecuarias y de Ingeniería e Industria, el Aprendizaje Basado en Retos es la principal tendencia útil para el desarrollo de la práctica educativa.
Resultados del radar de tendencias en tecnología en el Tecnológico de Monterrey (prospectiva de la disciplina)
El Aprendizaje Adaptativo es la tendencia en tecnología preferida por los profesores desde la prospectiva de su disciplina. Seguido por el Aprendizaje en Redes Sociales y Entornos Colaborativos, el Aprendizaje Móvil, los Entornos Personalizados de Aprendizaje y, en último lugar, por el Aprendizaje Ubicuo. Las dos tendencias que establecen la diferencia con respecto a la prospectiva general son Big Data y Analíticas de Aprendizaje y Cursos Abiertos Masivos en Línea.
El Aprendizaje Adaptativo es la tendencia que prefieren quienes se desenvuelven en las áreas de Física, Matemáticas y Ciencias de la Tierra; Medicina y Salud; Ciencias Sociales y Económicas e Ingeniería e Industria.
Los profesores que trabajan en el área de Biología y Química consideran más relevante para su disciplina al Aprendizaje Móvil, los del área de Humanidades y de la Conducta eligieron simultáneamente al Aprendizaje en Redes Sociales y Entornos Colaborativos y al Aprendizaje Móvil, y los que están involucrados en el campo de la Biotecnología y Agropecuarias se inclinaron por los Entornos Personalizados de Aprendizaje.
Comparación de los resultados del Radar de Innovación Educativa realizado en 2015 y 2017
La comparación de las tendencias pedagógicas y tecnológicas del Radar 2015 y el Radar 2017 revela una evolución altamente dinámica de la innovación educativa dentro del Tecnológico de Monterrey. Por una parte, la mayoría de las tendencias que en el 2015 eran percibidas como relevantes lo siguen siendo dos años más tarde. Sin embargo, es altamente variable la posición que ocupan esas tendencias en las preferencias de los profesores encuestados.
Otro dato significativo es el diferente comportamiento de las tendencias pedagógicas y las tecnológicas. En las tendencias pedagógicas, dos de las tres tendencias más valoradas en el Radar 2015, el Aprendizaje flexible (primera en el ranking) y el Aprendizaje basado en retos (segunda), se mantienen también dentro de las tres tendencias punteras en el Radar 2017 (el aprendizaje flexible pasa a la tercera posición y el aprendizaje basado en retos ocupa la primera).
En contraste, la variabilidad que reflejan las tendencias tecnológicas es significativamente mayor. Aunque el Aprendizaje Adaptativo sigue ocupando la primera posición dos años más tarde, el resto de tendencias elegidas en el Radar 2015 no fueron destacadas en el Radar 2017.
No resulta, en cambio, tan confiable la estimación del plazo de tiempo en el que los profesores cifran la mayor relevancia de ambas tendencias. En el Radar 2015 la Gamificación obtuvo la predicción de que resultará una tendencia aún más relevante en un plazo cercano a un año (0.9 de un año). Dos años más tarde, en el Radar 2017 la estimación de su mayor relevancia se establece, igualmente, para un plazo similar (0.8 de año).
Este ranking de respuestas hace pensar en la naturaleza diversa de factores que pueden frenar el éxito de la innovación educativa. Algunos de ellos, como la resistencia al cambio, tienen una amplia literatura en la discusión de los especialistas. Pero tanto la falta de tiempo como los obstáculos en la adquisición de recursos materiales nos ayuda a poner atención también en la dimensión pragmática y operativa del proceso de implementación en las instituciones. Desarrollar innovación educativa implica cierto costo de inversión en múltiples niveles (en capitales tangibles, como la adquisición de hardware y software) como en intangibles (el capital de tiempo que requiere).
Conclusión
El Radar de Innovación Educativa 2017 pone a disposición de cualquier persona u organización interesada en la educación una metodología exploratoria que permite reconocer las tendencias emergentes de la innovación educativa dentro de un contexto institucional.
Si se comparan los radares de 2015 y 2017 se puede corroborar la capacidad predictiva de la metodología empleada, al menos dentro de nuestro entorno institucional. Asimismo, ambos radares distinguen tendencias emergentes en los modelos pedagógicos, por un lado, y en las tecnologías educativas, por otro. Al contrastar la evolución de ambas dimensiones de la innovación educativa se observa el ritmo de transformación más acelerado que experimentan las tecnologías educativas respecto al cambio relativamente más estable de los modelos pedagógicos.
Aunque los cambios entre las tendencias mapeadas en el Radar 2015 y el Radar 2017 son notables, al mismo tiempo ciertos patrones permanecen constantes. A modo de sumario destacamos, entre otros posibles, los siguientes:
La relevancia de los modelos y tecnologías educativas centrados en el aprendizaje y en la experiencia del usuario.
La evolución desde contenidos de enseñanza disciplinares hacia un enfoque más integral orientado al desarrollo de competencias transversales y multidisciplinarias.
La paradójica relevancia de procesos de aprendizaje cada vez más personalizados y al mismo tiempo cada vez más sociales (basados en la interacción).
La transformación del aprendizaje en una experiencia vivencial, motivada y orientada al reto.
La mayor libertad de quien aprende para tomar decisiones sobre cuándo, dónde y qué desea aprender, siempre que tenga acceso a la tecnología digital y sepa cómo aprovecharla.
El Radar 2017 combina el mapa del territorio de la innovación educativa con la perspectiva de quienes están transitando ese territorio, los profesores innovadores de la institución. Su valoración del proceso de implementación de esos cambios nos deja, entre otras lecciones, la motivación intrínseca que experimentan los docentes, el impacto positivo que observan en el aprendizaje de sus estudiantes y la fuerte inversión de tiempo que requiere llevar a cabo las prácticas innovadoras.
Comentarios