Informe Horizon 2017
- Fernando Lizarr
- 29 oct 2018
- 19 Min. de lectura
Introducción
El Departamento de Proyectos Europeos del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF) presenta el resumen del informe The NMC Horizon Report: 2017 Higher Education Edition que, producido conjuntamente por New Media Consortium (NMC) y EDUCAUSE Learning Initiative (ELI), identifica y describe las seis tecnologías emergentes que tendrán un impacto significativo en la educación superior en el lapso de 2017 a 2021.
Además de esas seis tecnologías, en el informe se analizan seis tendencias claves y seis desafíos significativos en educación superior, siempre atendiendo a tres plazos de adopción y resolución: a corto plazo (de 1 a 2 años), a medio plazo (de 3 a 4 años) y a largo plazo (de 5 a más años). Son las respuestas y las reacciones a esas tendencias y desafíos las que determinarán el impacto de las seis herramientas y estrategias digitales en el ámbito educativo superior.
Por medio de una wiki y el trabajo en línea conjunto de 78 expertos se pudo dar la selección final de las tendencias, desafíos y desarrollos tecnológicos que se analizan en el informe. Y es que es uno de los principales objetivos de este informe, que se viene publicando anualmente desde el año 2002, es ayudar a las instituciones educativas a tomar las decisiones adecuadas sobre tecnología para mejorar, apoyar y extender la enseñanza, el aprendizaje y el pensamiento creativo.
Es importante mirar al pasado a la hora de planificar el futuro. En los últimos 16 años del proyecto Horizon, han surgido temas muy amplios. Algunos de ellos, como el interés por la medición del aprendizaje y la competencia existente entre los nuevos modelos de educación, reaparecen, seleccionados de manera regular por un importante sector de personas pertenecientes al ámbito de la educación superior, así como por tecnólogos. Las tablas muestran los resultados del informe Horizon de Educación Superior desde el año 2012 a 2017. Merece la pena destacar la categorización del “Replanteamiento del rol de los docentes”, así como de la “Combinación del aprendizaje formal e informal” como tendencias y desafíos a la vez; inicialmente categorizados como tendencias, los grupos de expertos pasaron a considerarlos también como retos.
Cada tendencia, desafío y desarrollo tecnológico evoluciona con el tiempo, con nuevas perspectivas y dimensiones cada año. Por ejemplo, tanto el aprendizaje móvil como el que se produce en red no son hoy lo que eran hace unos años. La realidad virtual, los chatbots y las aplicaciones de inmersión han añadido más funcionalidades y presentan actualmente un mayor potencial para el aprendizaje.
Tendencias en la adopción de tecnologías en la educación superior
Las siguientes tendencias, que según el panel de expertos implicados en la elaboración del informe original serán determinantes en las decisiones y programas tecnológicos, están categorizadas en tres plazos de adopción o impacto: a largo plazo, que ya tienen influencia en la toma de decisiones tecnológicas y continuarán siendo de gran importancia más allá de 2021; a medio plazo, que seguirán siendo claves entre 2019 y 2021; y a corto plazo, que desde el 2017 impulsan la adopción de las tecnologías educativas, pero sólo lo harán hasta el 2019 máximo, bien porque se harán de uso común o porque desaparecerán.
Tendencias a largo plazo
Avances en la cultura de la innovación
La innovación en la educación superior se ha visto acelerada por algunas instituciones que están transformando sus tradicionales métodos de enseñanza y aprendizaje, en los que los docentes y los investigadores son las principales fuentes de generación de ideas. Los departamentos universitarios son cada vez más considerados incubadoras para nuevos descubrimientos e innovaciones de la mano de los estudiantes, los docentes y el resto del personal, con el fin de diseñar soluciones a retos del mundo real. Un estudio publicado por el instituto Teachers Insurance and Annuity Association of America (TIAA) destaca tres factores claves para promover la innovación estratégica:
una gran diversidad de personas, que aporten variedad de conocimientos y opiniones;
la necesidad de dedicar recursos al apoyo de las motivaciones individuales de tipo intrínseco, en vez de usar incentivos extrínsecos, como unas notas perfectas;
y autonomía, de manera que los individuos expresen opiniones basadas en sus experiencias.
Con el fin de fomentar la innovación, las instituciones de educación superior deben estructurarse de manera que permitan flexibilidad al mismo tiempo que fomenten la creatividad y el pensamiento empresarial, propiciando entornos que permitan asumir riesgos a través de la experimentación y la puesta en práctica de ideas.
Pero antes de que esta tendencia se asiente en las instituciones universitarias, tanto los docentes como el resto del personal han de disponer de las herramientas adecuadas para la implementación de nuevas prácticas. En el marco del programa Great Colleges to Work for de The Chronicle of Higher Education se entrevistó a más de 1.200 instituciones para identificar qué tipo específico de apoyo necesitaban para avanzar en innovación. Las respuestas obtenidas fueron analizadas y agrupadas para establecer cinco aspectos claves:
necesidad de una comunicación abierta,
colaboración en los departamentos,
seguridad laboral ante los cambios en el status quo,
responsabilidad compartida,
y apoyo de arriba hacia abajo.
Las universidades que reconocen la importancia de esta tendencia están comenzando a promover la cultura de la innovación en sus facultades. La Universidad de Sídney, por ejemplo, puso en marcha el proyecto piloto de la iniciativa Inventing the Future, que tiene como objetivo fomentar las habilidades de colaboración multidisciplinar mediante el desarrollo de productos: los estudiantes trabajan de manera conjunta en ideas, prototipos y búsqueda de financiación. La Facultad de Ciencia y Tecnología de Noruega forma grupos de estudiantes para que encuentren soluciones a problemas del mundo real, trabajando, por ejemplo, aspectos tales como la energía sostenible o la justicia social.
Enfoques de aprendizaje profundo
La tendencia de la integración de pedagogías de aprendizaje profundo en la educación superior ha ido adquiriendo cada vez más importancia desde hace algunos años. De hecho, actualmente está experimentando nuevos desarrollos, especialmente en disciplinas STEM. Se trata de pedagogías que consisten básicamente en dos estrategias de aprendizaje basado en la investigación:
el aprendizaje basado en problemas, en el que los estudiantes hacen frente a retos reales,
y el aprendizaje basado en proyectos, a través del que crean productos completos.
Uno de los objetivos primordiales de la educación superior es proporcionar a los estudiantes las habilidades necesarias para tener éxito en el mundo laboral y generar impacto a largo plazo. Y es que, desde hace una década, las instituciones de educación superior están dejando a un lado las clases y los libros de texto tradicionales, a favor de actividades de aprendizaje basadas en proyectos, en las que los estudiantes, en grupos, abordan problemas y ofrecen soluciones.
Algunas disciplinas tales como empresariales, comunicación, psicología y enfermería están comprobando ya los beneficios de los enfoques de aprendizaje profundo. Pero la investigación demuestra que esta tendencia aún no cuenta con la penetración suficiente en la educación superior en general. De hecho, una encuesta reciente llevada a cabo por el Buck Institute for Education desveló que, aunque el 77% de los docentes que participaron en ella recurren a algún tipo de aprendizaje basado en proyectos, el 43% de ellos lo usa menos del 25% del tiempo.
Como parte del programa ErasmusPlus de la Comisión Europea, las Alianzas para el conocimiento representan proyectos transnacionales destinados a hacer que las instituciones de enseñanza postsecundaria y las empresas trabajen conjuntamente para ofrecer soluciones a problemas comunes. Se centran en desarrollar enfoques innovadores y multidisciplinares en la educación, simular habilidades empresariales en la educación superior, y compartir conocimientos.
El impacto de esta tendencia continúa creciendo al ritmo que lo hace el aprendizaje profundo en la práctica. Desde su fundación, la Universidad de Maastricht (Holanda) ha integrado el aprendizaje basado en problemas en sus estudios. Clases de una docena de estudiantes son supervisadas por un tutor, a cada una de las cuales se les pide que resuelvan un reto del mundo real. Un ejemplo de tarea es un curso de “Sanidad Pública Europea”, por ejemplo, que consiste en un caso práctico en el que un electricista con tuberculosis puede haber infectado a pacientes en un hospital, así como a pasajeros de transporte público.
Rediseño de los espacios de aprendizaje
Para facilitar el trabajo colaborativo en el aula, algunas universidades están reemplazando sus asientos fijos y sus salas tradicionales por espacios dinámicos. Las tecnologías permiten a estudiantes y docentes, geográficamente dispersos, reunirse y trabajar juntos de manera flexible.
Los espacios más accesibles pueden promover aún más los principios del aprendizaje a lo largo de la vida, proporcionando a los estudiantes acceso a las herramientas de aprendizaje las 24 horas del día. Un período de clase tradicional de 50 minutos que tiene lugar en el mismo aula dos o tres veces a la semana puede ser limitado por sí mismo, por lo que las oportunidades adicionales para trabajar en espacios que están abiertos durante más horas otorga a los estudiantes gran flexibilidad.
Los makerspaces o talleres creativos, una importante iteración del rediseño del espacio de aprendizaje, han ganado fuerza en los últimos años, especialmente como extensiones de las bibliotecas universitarias. Tradicionalmente, las bibliotecas han proporcionado acceso a recursos y tecnologías que los estudiantes no pueden permitirse de otra manera; muchas están ahora incluyendo herramientas tales como equipos de realidad virtual, software de edición digital avanzada e impresoras 3D.
Tendencias a corto plazo
Aprendizaje mixto
El crecimiento de los diseños de aprendizaje mixto -la combinación de una formación en línea y presencial reconoce que los estudiantes se han vuelto más adeptos a navegar en entornos digitales y a implicarse con contenido en línea - y disfrutar de la comodidad que ello ofrece. Con el tiempo, esta tendencia se ha convertido en un término genérico que abarca cualquier combinación de enseñanza tradicional y presencial con métodos de enseñanza facilitada por la tecnología.
Las materializaciones más efectivas de esta tendencia incorporan tecnologías emergentes que permiten a los estudiantes aprender de una manera que no podrían hacerlo en un campus estrictamente físico, o sin las herramientas. La flipped classroom es otra metodología ya muy extendida de aprendizaje mixto, sobre todo en la enseñanza primaria y secundaria. Un modelo que beneficia a los estudiantes mediante la reorganización del tiempo empleado en el aula para promover un aprendizaje y una colaboración más activos.
Aprendizaje colaborativo
Este tipo de aprendizaje, en el que los estudiantes y/o docentes trabajan juntos en actividades por pareja o en grupo, está basado en la perspectiva de que el aprendizaje es el resultado de una construcción social. Un enfoque que implica unas actividades centradas generalmente en cuatro principios: el alumno como protagonista del aprendizaje, énfasis en la interacción, trabajo en equipo, y desarrollo de soluciones a problemas reales.
En el nivel más básico, los wikis, Google Docs, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería, permiten a los estudiantes compartir y comunicarse sin problemas. En China, los docentes están aprovechando la popularidad de la red social WeChat para facilitar debates entre los estudiantes y revisar tareas. Slack, una plataforma de mensajería en tiempo real cada vez más utilizada en el trabajo, también posee un gran potencial para el aprendizaje colaborativo.
Desafíos significativos en la adopción de tecnologías en la educación superior
Entre los desafíos existentes a la hora de integrar las tecnologías en la educación superior, encontramos que a algunos de ellos resulta relativamente fácil hacerles frente, mientras que otros revisten una mayor complejidad y su solución puede llegar a darse a medio o largo plazo.
Desafíos fáciles de abordar
Los desafíos que actualmente resultan fáciles de abordar, es decir, que están identificados, los comprendemos y sabemos cómo solucionarlos, son los mismos que en la pasada edición del informe: la combinación del aprendizaje formal e informal y el siempre presente aspecto de la mejora de la alfabetización digital.
Mejora de la alfabetización digital
Preparar a los estudiantes para el futuro es el objetivo principal de la educación superior. La alfabetización digital no sólo implica que los estudiantes puedan utilizar las tecnologías más actuales, sino también que desarrollen las habilidades necesarias para seleccionar las herramientas adecuadas según un contexto particular, con el fin de mejorar sus resultados de aprendizaje e implicarse en la resolución creativa de problemas. JISC define la alfabetización digital como “aquellas capacidades que le sirven al individuo para vivir, aprender y trabajar en una sociedad digital”. La alfabetización digital también abarca la capacidad de evaluar críticamente la información encontrada en la red.
La iniciativa Coalición por las capacidades y los empleos digitales insta a los estados miembros de la Unión Europea al desarrollo de políticas que aborden las deficiencias en competencias digitales y al aumento del acceso a materiales de aprendizaje de alta calidad.
Los líderes institucionales están trabajando para dar solución a este desafío mediante la creación de materiales de formación ampliamente accesibles. Con el espíritu de compartir las mejores prácticas, las universidades irlandesas están colaborando en el proyecto Transforming Personal and Professional Digital Capacities in Teaching and Learning Contexts.
La Universidad de Edimburgo ha contratado un Wikimedian para promover el uso de recursos educativos abiertos y mejorar las habilidades de evaluación crítica de los estudiantes. El Wikimedian curará eventos incluyendo wikimaratones de Wikipedia, talleres de investigación y traducción, etc. La Universidad también ofreció recientemente 23 Things for Digital Knowledge, un curso de ritmo personalizado que introduce temas como la seguridad digital, Twitter y la realidad aumentada y virtual. Los estudiantes y el personal participantes han vinculado sus blogs al sitio del curso, compartiendo sus diarios de aprendizaje.
La Comisión Europea está sentando un precedente político de gran influencia al reconocer que la validación del aprendizaje informal aumenta la visibilidad de los resultados de aprendizaje y el valor de estas experiencias. Las "Directrices europeas para la validación del aprendizaje no formal e informal", recientemente publicadas, están dirigidas a las partes interesadas, los responsables políticos y los profesionales implicados en el desarrollo y la aplicación de mecanismos de validación de la educación.
El Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional ha desarrollado una base de datos que proporciona una visión general de cómo cada país está cumpliendo el reto de validar el aprendizaje informal. Resolver este desafío requiere que los líderes educativos reconozcan su importancia y movilicen a las instituciones para que integren el aprendizaje informal en su currículo.
Una coalición de agentes educativos en Europa ha emitido la Bologna Open Recognition Declaration: a Call for a Universal Open Architecture for the Recognition of Lifelong Learning Achievements. La coalición valora el reconocimiento del aprendizaje permanente como facilitador para la promoción de la inclusión social, la empleabilidad y la movilidad de los ciudadanos del mundo, y el desarrollo mundial.
Desafíos difíciles de abordar
Brecha de resultados
Como brecha de resultados se entiende la disparidad significativa de resultados académicos entre estudiantes o grupos de estudiantes, sobre todo influida por su estatus socioeconómico, raza, etnia o género. Aunque los desarrollos emergentes en tecnología, como los cursos en línea y los recursos educativos abiertos (REA), facilitan la disponibilidad de recursos de aprendizaje, siguen existiendo diferencias importantes en el acceso a ellos entre estudiantes de familias de bajos ingresos, minorías, familias monoparentales, y otros grupos desfavorecidos.
Según un informe de la Casa Blanca, la mitad de las personas de familias de ingresos elevados obtienen una licenciatura a los 25 años, frente a sólo una de cada diez en familias de bajos ingresos. Este problema se agrava en Brasil, donde sólo el 43% de los adultos tienen la educación postsecundaria finalizada.
En muchos de los 40 países que la OCDE analiza, un porcentaje más alto de mujeres que de hombres se gradúan en programas de educación superior. En Lituania el 66.2% de las mujeres matriculadas completan la educación postsecundaria, en comparación con el 38.6% de los hombres, mientras que las mujeres en Estados Unidos han obtenido más de la mitad de todos los títulos universitarios desde la década de 1980.
A esto se le une que la tasa de abandono de los estudiantes “no tradicionales” –personas dependientes económicamente, padres/madres solteros, trabajadores a tiempo completo o parcial, personas de edades comprendidas entre los 22 y los 39 años- es más del doble en el primer año de estudios que la de los estudiantes “tradicionales”.
En general, los gobiernos están poniendo en marcha iniciativas y estudios a gran escala para dar prioridad a la finalización de la universidad. La Comisión Europea publicó el informe Dropout and Completion in Higher Education in Europe, del que se concluyó que la flexibilidad en la transferencia de créditos entre diferentes programas tiene una gran influencia en la finalización de los estudios superiores.
Consecución de la igualdad digital
Estrechamente vinculada con el desafío anterior, encontramos la igualdad digital, que hace referencia al acceso desigual de las personas a la tecnología, particularmente a Internet de banda ancha. La UNESCO informa que aunque 3.2 billones de personas en todo el mundo están utilizando Internet, sólo el 41% de los que viven en países en desarrollo están en línea.
Además, 200 millones menos de mujeres que hombres acceden a Internet en todo el mundo. Las Naciones Unidas consideran el acceso a Internet como esencial para alcanzar sus objetivos de desarrollo sostenible de reducir la pobreza y el hambre, y mejorar la salud y la educación en todo el mundo en 2030.
Cuando se dispone de Internet de alta velocidad, las instituciones se ven obligadas a aprovechar los modelos de educación facilitados por la tecnología para satisfacer las necesidades de todos los estudiantes. A medida que las instituciones recopilan datos sobre el aprendizaje de los estudiantes a través de entornos de aprendizaje en línea, las tecnologías adaptativas proporcionan apoyo personalizado y retroalimentación específica para ayudar a cada vez más estudiantes a completar sus cursos. Sin embargo, en algunos casos, los recursos de aprendizaje libres disponibles continúan beneficiando a los alumnos más favorecidos.
Muchas instituciones han reconocido la responsabilidad social de aumentar el acceso a la educación a través de los recursos digitales. Los recursos educativos abiertos (REA), de uso libre, ofrecen otra alternativa para mejorar la equidad en la educación superior. Repositorios en línea incluyendo ISKME, OER Commons y la colaboración internacional Commonwealth of Learning recopilan colecciones de recursos que las instituciones pueden usar para reducir los costes de los estudiantes. Es ya una evidencia que los REA también puede impactar positivamente en el rendimiento y en los resultados de los estudiantes.
Desafíos muy difíciles de abordar
Gestión de la obsolescencia de los conocimientos
Los profesores universitarios han de comprender el impacto educativo de los cambios sociales, saber anticiparlos, y generar continuamente nuevas ideas que beneficien los procesos de enseñanza y aprendizaje. Además, deben tomar decisiones inteligentes sobre la adopción de tecnologías, conectando herramientas con la aplicación de pedagogías efectivas.
A pesar de que el aprendizaje en línea está cada vez más generalizado, porque los estudiantes esperan y demandan mayor flexibilidad, las instituciones aún no están equipadas para ofrecer las experiencias de aprendizaje más ricas posibles. El aprendizaje por memorización no es insuficiente para preparar a los estudiantes para el mundo laboral, se espera que los docentes incorporen en sus clases las competencias del siglo XXI.
Otra dimensión de este desafío la constituye la idea de que las instituciones deben prepararse para la posibilidad de que las tecnologías que adopten puedan quedar obsoletas. Aunque las políticas que abordan directamente este desafío son bastante imprecisas, la Comisión Europea ha sentado un precedente para desarrollar una mayor capacidad de innovación (Erasmus), cuyo uno de sus objetivos es modernizar las ofertas de educación superior alineando el currículo con las necesidades del mercado laboral, fomentando más habilidades de liderazgo institucional, y generando oportunidades para intercambios internacionales.
Replanteamiento del rol de los docentes
Las responsabilidades de los docentes están cambiando: ahora han de ser curadores y facilitadores de experiencias de aprendizaje, alentando a los estudiantes a desarrollar mejores hábitos de investigación y a formular preguntas más profundas. Con el surgimiento del aprendizaje personalizado y contextualizado, como la educación basada en competencias, los docentes ya no son la única fuente de información.
El Marco estratégico de Educación y Formación 2020 (ET 2020), de la Comisión Europea, está diseñado para ayudar a los docentes a abordar los déficits de habilidades relacionados con el mundo laboral de los estudiantes. Una de sus iniciativas, HEInnovate, tiene como objetivo guiar a las instituciones en la autoevaluación del carácter innovador de su entorno. Los criterios incluyen la capacidad organizativa, el intercambio de conocimientos y la colaboración, y la enseñanza y el aprendizaje empresariales.
Tecnologías a ser adoptadas en educación superior
Tecnologías de Aprendizaje Adaptativo (Adaptive Learning Technologies) - A corto plazo (1 año o menos).
Estrechamente relacionada con los enfoques de aprendizaje personalizado y con las analíticas de aprendizaje, el aprendizaje adaptativo hace referencia a las tecnologías que controlan el progreso del estudiante, utilizando datos para modificar su formación en cualquier momento. Las tecnologías de aprendizaje adaptativo, de acuerdo con EDUCAUSE, "se ajustan de manera dinámica al nivel o tipo de contenido del curso, basándose en las habilidades de un individuo, de manera que se acelere el rendimiento del alumno tanto con intervenciones automatizadas como de la mano de un docente".
Su objetivo es guiar con precisión y lógica a los estudiantes a través de un itinerario de aprendizaje, potenciando el aprendizaje activo, centrándose en aquellos estudiantes en riesgo, y evaluando los factores que influyen en la finalización y el éxito del estudiante. Los defensores del aprendizaje adaptativo creen que puede ser una solución para los principales desafíos educativos: coste, acceso y calidad.
En la Universidad Técnica de Colorado (Estados Unidos), el aprendizaje adaptativo es un componente importante de su plan académico. Casi el 82% (800 docentes) utiliza Intellipath, la plataforma de aprendizaje adaptativo de la universidad, a través de la cual, según las investigaciones, los estudiantes tienen un mayor control sobre su trabajo, progresando más rápidamente a través de materiales que les son conocidos; están más comprometidos, consideran que las clases son "más divertidas" y demuestran una mayor confianza en el dominio de áreas temáticas de complejidad. Intellipath evalúa las fortalezas de cada estudiante y cambia la forma en que se imparte el curso, proporcionando más tiempo para trabajar en las áreas de dificultad.
En Europa, JISC ha estado analizando el beneficio del aprendizaje analítico y adaptativo a través de 11 casos prácticos en su informe Learning Analytics in Higher Education: A Review of UK and International Practice. Los autores creen que los sistemas de aprendizaje adaptativo ayudan a fomentar un enfoque más personalizado y auto dirigido del aprendizaje, y son más apropiados para enseñar habilidades básicas.
PERFORM, un proyecto conjunto de la Universidad de Pekín y la Universidad Internacional de la Rioja, tiene como objetivo desarrollar un software que aproveche los datos de los estudiantes para proporcionar recomendaciones personalizadas. La iniciativa no sólo pretende mejorar los resultados, sino que permite a los investigadores observar los patrones de aprendizaje de los estudiantes de diferentes culturas.
Mobile Learning - A corto plazo (1 año o menos)
La omnipresencia de los dispositivos móviles está cambiando la forma en que las personas interactúan con la información y con su entorno. A medida que el poder de procesamiento de los teléfonos inteligentes, relojes inteligentes y tabletas continúa aumentando, el aprendizaje móvil o m-learning permite a los estudiantes acceder a materiales de aprendizaje en cualquier lugar, a menudo a través de múltiples dispositivos.
StatCounter prevé que el mercado mundial de aprendizaje móvil crezca un 36% anual, pasando de 7,98 billones de dólares en 2015 a 37,6 billones en 2020.
Los estudiantes pueden usar los móviles para poner en práctica las competencias del siglo XXI, incluyendo la comunicación, la colaboración y la creación de contenido. Siendo los dispositivos móviles los que facilitaran las oportunidades de interacción docente-alumno.
Por ejemplo, Hotseat (desarrollada en la Universidad de Purdue, Estados Unidos), permite a los estudiantes publicar anónimamente preguntas y comentarios en tiempo real durante la clase. De este modo, los docentes tienen una mayor implicación, además de precisar su formación basándose en la retroalimentación del alumno.
Al estar en contacto con la tecnología y llevarlas al aula, los alumnos encontraron la tecnología más "divertida" y prefirieron las experiencias prácticas al formato tradicional de clase.
Internet de las Cosas (The Internet of Things) (IoT) - A medio plazo (de 2 a 3 años)
Consiste en objetos dotados de procesadores o sensores incrustados que son capaces de transmitir información a través de la red. Permitiendo la administración remota, el monitoreo de estado, el seguimiento y las alertas, como por ejemplo los relojes de Apple, entre otros, pronosticando que para el 2020 se usen cercan de 20 billones de estos objetos.
Las instituciones de educación superior se enfrentan a la incertidumbre sobre la avalancha de dispositivos inteligentes en los próximos años. Se debe considerar las necesidades de ancho de banda y determinar qué dispositivos están autorizados a conectarse a las redes del campus. Además, están surgiendo cuestiones relacionadas con la seguridad de los datos y otras de tipo ético en torno a la recopilación y el uso de los datos de los estudiantes.
La iniciativa Erasmus + de la Comisión Europea está apoyando la creación de un módulo educativo en línea centrado en Internet de las cosas. Los estudiantes de varias universidades europeas se conectan a un laboratorio remoto para conocer el hardware, la infraestructura y las aplicaciones móviles de IoT. Los materiales de aprendizaje de acceso abierto pueden integrarse en cursos de varias disciplinas.
Sistemas de Gestión del Aprendizaje (LMS) de próxima generación - A medio plazo (de 2 a 3 años)
También denominados Entornos Virtuales de Aprendizaje, comprenden una categoría de software y aplicaciones web que permiten la entrega en línea de materiales de un curso, así como el seguimiento y la presentación de trabajos por parte de los estudiantes. Hay varias marcas como son: Canvas, Blackboard, Moodle, Edmodo, Desire2Learn y Sakai, que generalmente se despliegan en la totalidad de la institución. Sólo un pequeño porcentaje de la participación en el mercado de LMS corresponde a plataformas alternativas de aprendizaje y desarrollo de cursos. Aunque los avances tecnológicos en LMS han permitido analíticas sofisticadas de aprendizaje, aprendizaje adaptativo e intercambios sociales dinámicos, se requieren nuevos modelos.
Cada vez más docentes y estudiantes aprovechan herramientas como Google Apps, WordPress, Slack e iTunes U, a las que generalmente acceden fuera de los LMS. La gamificación, el aprendizaje adaptativo y los REA son sólo algunos ejemplos de avances tecnológicos que las instituciones están adoptando para reforzar el éxito de los estudiantes, aunque estos elementos no siempre están integrados en los LMS. Hay, por tanto, necesidad de entornos que no sólo incorporen los enfoques de aprendizaje emergentes de hoy, sino que también sean lo suficientemente ágiles como para apoyar las prácticas basadas en la evidencia futura.
Smart Sparrow, por ejemplo, permite a los docentes personalizar contenido visual para las necesidades de sus clases y luego supervisar cómo los alumnos se están involucrando con el material, identificando ideas y errores comunes.
Inteligencia Artificial - A largo plazo (de 4 a 5 años)
El punto de referencia para la inteligencia artificial ha sido el test de Turing (1950), que requiere que un ser humano sea incapaz de distinguir una máquina de otro humano en conversaciones y situaciones del mundo real.
El potencial de la inteligencia artificial para la educación sigue sin explotarse, pero las instituciones pueden fijarse en los desarrollos en el sector de consumo. Los asistentes virtuales, por ejemplo, interpretan las señales verbales para responder en forma de conversación, reflejando la interacción humana.
En la educación superior, las preocupaciones en torno a las posibilidades de los tutores virtuales y las herramientas de aprendizaje adaptativo más sofisticadas giran habitualmente sobre el tema de que la tecnología, por más humana que sea, no puede ni debe reemplazar a los docentes.
Un objetivo general de la inteligencia artificial es reforzar la productividad y la implicación, mejorar tanto la fuerza de trabajo a nivel mundial como la vida cotidiana de los individuos. Esto hace que esta sea una tecnología prometedora para la educación superior, sobre todo porque la enseñanza y el aprendizaje tienen lugar cada vez más en línea.
El aprendizaje adaptativo utiliza algoritmos básicos de inteligencia artificial para personalizar el aprendizaje, ofreciendo el contenido que mejor se adapta a las necesidades de los estudiantes, y basándose en el desempeño y el compromiso con los contenidos.
Diversos software de aprendizaje, como Jenzabar e IBM SPSS ayudan a las universidades a interpretar los datos para apoyar la retención de los estudiantes, mejorar los programas de ayuda financiera y predecir futuras matriculaciones.
En la búsqueda de una mayor personalización en la educación superior, algunos investigadores defienden el uso de tutores virtuales. Proporcionar retroalimentación exhaustiva sobre tareas escritas, por ejemplo, es un proceso que consume mucho tiempo para los docentes. Los tutores virtuales pueden ir más allá de la comprobación de los errores superficiales para analizar el significado, los temas y los argumentos.
Interfaces Naturales de Usuario (NUIs) - A largo plazo (de 4 a 5 años)
Aceptan entradas en forma de golpecitos y deslizamientos con el dedo, movimientos de la mano y del brazo, así como de otras partes del cuerpo, e incluso lenguaje. Las tabletas y los teléfonos inteligentes estaban entre los primeros dispositivos que permitían a los ordenadores reconocer e interpretar los gestos físicos como un medio de control. Es probable que el desarrollo de las interfaces naturales de usuario en el ámbito del consumo tenga un impacto también en la educación superior, ya que las instituciones educativas deben atender a las expectativas cambiantes de los estudiantes.
Algunas compañías líderes de la industria, como Amazon, Apple y Google, han desarrollado productos habilitados para voz que están ganando terreno en el mercado.
La tecnología háptica, donde los usuarios interactúan con sensores, encendidos y software que simulan el tacto físico, es una categoría de las interfaces naturales de usuario que se está desarrollando considerablemente en los sectores del consumo y de la educación.
Si bien la educación superior está a años luz de aprovechar completamente el potencial de las interfaces naturales de usuario, el campo de la medicina ya lo está haciendo, permitiendo a los estudiantes interactuar con pacientes digitales de una manera más realista.
La evolución de las interfaces naturales de usuario está permitiendo un mayor acceso a la educación de las personas con discapacidades.
Los estudiantes con deficiencias visuales pronto podrán beneficiarse del trabajo de un equipo interdisciplinario de investigadores (Ingeniería, Música, Teatro y Danza) de la Universidad de Michigan (Estados Unidos). El equipo está desarrollando una tableta con una pantalla que utiliza aire o líquido de neumáticos para deslizar puntos, permitiendo muchas líneas de Braille, así como la posibilidad de leer gráficos, hojas de cálculo y otra información matemática y científica espacialmente distribuida. En la Universidad de Deakin (Australia), los investigadores están desarrollando una plataforma, Haptic-Enabled Art Realization (HEAR), que permite a los discapacitados visuales conocer la información dentro de una obra de arte bidimensional.
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