Aprendizaje en la era digital Parte 2
- Fernando Lizarr
- 1 oct 2018
- 74 Min. de lectura
CAPÍTULO 9: MODALIDADES DE DISTRIBUCIÓN
El objetivo de este capítulo es determinar la modalidad de distribución más adecuada para cualquier curso o programa que se desee ofrecer, así como determinar qué factores pueden influir en la decisión y por último, identificar el papel que tiene la enseñanza en el aula cuando los estudiantes pueden estudiar más temas online.
9.1 El continuum del aprendizaje basado en la tecnología
La atención se centra en decidir si un curso o programa se debe ofrecer parcial o totalmente online.
9.1.1 Las diversas caras del aprendizaje online
El aprendizaje online, aprendizaje semipresencial, aprendizaje invertido, aprendizaje híbrido, aprendizaje flexible, aprendizaje abierto y educación a distancia son términos que se utilizan con frecuencia de manera intercambiable, pero hay diferencias significativas en su significado. A medida que los profesores e instructores se familiaricen y se sientan seguros enseñando online y con las nuevas tecnologías, se irán desarrollando métodos más innovadores.
MODALIDADES DE DISTRIBUCIÓN
Enseñanza en clase
Sin tecnología en absoluto
Aprendizaje semipresencial
Aprendizaje enriquecido con tecnología o tecnología como soporte de la clase
Sistemas de gestión del aprendizaje como soporte de la enseñanza presencial
Grabación de clases para la clase invertida
Un semestre en campus tipo residencial y dos semestres online (el modelo de la Royal Roads University
Un tiempo corto presencial con actividades prácticas o formación precedida o seguida de un tiempo intensiva de estudio online
Aprendizaje híbrido o flexible requiere el rediseño de la enseñanza de modo que los estudiantes puedan hacer la mayor parte del curso online, y asistir a las clases presenciales solamente para actividades muy específicas como actividades de laboratorio, trabajos prácticos, que no pueden realizarse online
Aprendizaje totalmente online
Sin encuentros presenciales como:
Cursos de educación formal
Cursos de educación informal
Cursos totalmente online
Recursos educativos abiertos
Los diversos desarrollos en la educación semipresencial “blended learning” merecen una mención especial ya que implican el rediseño total de las clases presenciales sacando el mayor provecho del potencial de la tecnología, lo que denomino el aprendizaje híbrido. En estos diseños, la cantidad de tiempo de contacto cara a cara es generalmente reducido. En el aprendizaje híbrido toda la experiencia de aprendizaje se re-diseña, es decir la enseñanza presencial se construye en torno al uso de la tecnología. Por ejemplo:
Carol Twigg desde el Centro Nacional para la Transformación Académica ha trabajado durante muchos años con universidades y colleges para rediseñar las carreras basadas en clases masivas presenciales con el fin de mejorar el aprendizaje y reducir los costos mediante el uso de la tecnología.
El Virginia Tech creó un programa para la enseñanza de matemáticas en primer y segundo año diseñado en un entorno 24 x 7 asistido por computadoras y con el apoyo de instructores y ayudantes “rotativos”
La University of British Columbia lanzó en 2013 lo que se denomina una iniciativa educativa flexible que hace foco en el desarrollo, distribución y evaluación de experiencias de aprendizaje que promueve mejoras en los resultados del estudiante.
De esta manera, el “aprendizaje semipresencial” o “blended learning” puede significar un replanteamiento mínimo o el rediseño de la enseñanza en el aula, como incorporar recursos de apoyo en el aula, o rediseñar por completo la propuesta como en los cursos flexibles cuyo objetivo es identificar las características pedagógicas únicas de la enseñanza presencial y combinarlas con el aprendizaje online lo que permite el acceso flexible a la educación.
Con estas nuevas modalidades, los instructores ahora tienen que tomar muchas decisiones, desde el tipo de curso o programa, los factores, el tipo de enseñanza, el contenido, entre otras.
9.2 Comparación de los métodos de distribución
Hoy en día se habla de cuál es mejor, si el aprendizaje online, distancia, semipresencial, etc., pero no existe una base científica que diga que uno es mejor que otro, lo que podemos decir es que existen evidencias significativas de cada uno de ellos.
9.2.1 La influencia de la educación a distancia en el aprendizaje online
Podemos aprender mucho de los desarrollos anteriores de educación a distancia. Aunque la tecnología es diferente, el aprendizaje totalmente online es sólo otra versión de la educación a distancia.
Educación a distancia: los alumnos estudian a su propio tiempo, en el lugar de su elección (hogar, trabajo o centro de aprendizaje), y sin contacto cara a cara con un profesor. Sin embargo, los estudiantes están “conectados”, por lo general a través de Internet con un instructor, profesor adjunto o tutor que realiza el seguimiento y la evaluación de los estudiantes. El primer diploma de educación a distancia por correspondencia lo otorgó la University of London (Reino Unido) en 1958. Los estudiantes recibían por correo la lista de lecturas a realizar y rendían el mismo examen que los alumnos presenciales. Si los estudiantes podían afrontarlo, contrataban un tutor particular, lo que el novelista victoriano Charles Dickens llamaba la Universidad Popular, ya que proporcionaba acceso a la educación superior a los estudiantes provenientes de sectores menos acomodados. El programa aún continúa hasta nuestros días, pero ahora se llama Programas Internacionales de la University of London con más de 50.000 estudiantes de todo el mundo. Actualmente, estos programas se han ampliado a estudiantes de grado y de maestría profesional. Otra característica es el proceso de diseño de los cursos basados en el modelo ADDIE pero especialmente orientados a los estudiantes a distancia. Este modelo centra la atención en la definición de los resultados de aprendizaje esperados, la producción de materiales multimedia de alta calidad, la planificación de actividades y de soporte a los estudiantes.
Como resultado, las universidades que ofrecían programas a distancia comenzaron a ofrecer educación online en los 1990. Estas universidades descubrieron que, en general, los estudiantes online alcanzaban resultados tan satisfactorios como los estudiantes presenciales (tasas de finalización generalmente entre el 5-10 % en los cursos presenciales), lo que es un tanto sorprendente dado que los estudiantes a distancia generalmente tienen otras responsabilidades de horario laboral y familiar.
La educación a distancia se puede hacer bien o mal. No obstante, cuando la educación a distancia es diseñada profesionalmente y ofrecida por instituciones públicas de alta calidad, logra alcanzar con éxito la satisfacción de las necesidades de los adultos que trabajan, de los estudiantes de zonas remotas que de otro modo les sería difícil acceder a la educación, de los estudiantes presenciales que quieren realizar un curso adicional o que tienen horarios laborales que dificultan su asistencia a clases. Al mismo tiempo, un grupo pequeño pero de gran influencia de profesores e instructores bastante independientes de la educación a distancia han desarrollado buenas prácticas de la enseñanza online y mediada por computadoras.
9.2.2 Lo que dicen las investigaciones
Se han realizado miles de estudios que comparan la enseñanza presencial con la enseñanza asistida por diferentes tecnologías, como las clases televisadas, el aprendizaje asistido por computadoras, y el aprendizaje online, o que comparan la enseñanza presencial con la educación a distancia. Se han realizado meta-estudios sobre la enseñanza online. Un meta-estudio combina los resultados de muchos estudios “científicos” que generalmente utilizan métodos comparativos o cuasi experimentales. Casi todos estos “meta-estudios” encuentran poca o ninguna diferencia significativa en los métodos de enseñanza, en términos del efecto sobre el aprendizaje o rendimiento de los estudiantes.
Tamim et al. (2011) identifica que los estudios comparativos “bien realizados” cubren 40 años de investigación. Tamim et al., descubrieron que hay una leve tendencia en los estudiantes que estudian con tecnología que logran mejores resultados que los estudiantes que no la usan. Sin embargo, la diferencia medida fue bastante leve, y los autores afirman:
“Se puede argumentar que se trata de los objetivos de instrucción, la pedagogía, la eficacia de los docentes, la materia, la edad, la fidelidad de la implementación de la tecnología, y posiblemente otros factores que pueden representar las influencias más poderosas en la dimensión del efecto, en lugar de pensar en la naturaleza de la intervención de la tecnología.”
La investigación sobre cualquier tipo de aprendizaje no es fácil; sólo hay tantas variables o condiciones diferentes que afectan el aprendizaje en cualquier contexto. De hecho, son las variables que deberíamos examinar, no sólo la modalidad de distribución o impartición tecnológica.
9.2.3 El reto de la supremacía de la enseñanza presencial
En general, el supuesto parece haber indicado que la enseñanza presencial es la opción por defecto en virtud de su superioridad, y el aprendizaje online se utiliza sólo cuando las circunstancias impiden el uso de la enseñanza presencial, como cuando los estudiantes no pueden llegar a la universidad, o cuando las clases son tan masivas que la interacción con los estudiantes es mínima.
Es posible, por supuesto que no haya nada pedagógicamente único en la enseñanza presencial, pero dada la retórica en torno a “la magia del aula” (Sarma, 2013) y las matriculas extremadamente costosas asociadas con la enseñanza de élite presencial, o de hecho, el alto costo de la educación presencial financiada con fondos públicos, que es hora de que haya una teoría, basada en la evidencia, sobre que hace a la enseñanza presencial tan especial.
9.3 ¿Qué modalidad? Las necesidades de los estudiantes
Se sugiere reflexionar sobre el tema y preguntarse acerca de los alumnos, enseñanzas, contenidos, competencias y sobre todo los recursos empelados para así poder tomar una decisión.
9.3.1 Estudiantes totalmente online o a distancia
Se ha demostrado en varias ocasiones que los cursos totalmente online son más adecuados para un tipo estudiante que para otros: mayor edad, más maduros, con formación previa, estudiantes que trabajan y/o tienen familia y no dedican el tiempo completo al estudio. Hoy en día, es más probable que “la distancia” sea psicológica o social, más que geográfica. Entonces, indica que los cursos totalmente online son más adecuados para los estudiantes más experimentados, con una fuerte motivación debido al impacto que tienen en su calidad de vida. En general, los estudiantes online precisan ser disciplinados para estudiar y más motivados para avanzar. No significa que otro tipo de estudiantes no puedan beneficiarse de la enseñanza online pero deben realizarse esfuerzos extra en el diseño y el tipo de soporte a ofrecer a los alumnos.
Por otro lado, los cursos totalmente online son adecuados realmente para los profesionales que trabajan. En la era digital, la base de conocimientos está en continua expansión, los puestos de trabajo cambian rápidamente, y por lo tanto existe una fuerte demanda de cursos de formación de continua especializados en áreas “nicho” del conocimiento. El aprendizaje online es una manera conveniente y eficaz de facilitar la formación continua. Los estudiantes realmente aprecian la flexibilidad de estudiar completamente online. La educación totalmente online, por tanto, puede llegar a ser una forma de mantener algunos sectores académicos con vida. No obstante, para lograr que los programas de formación continua funcionen bien, las instituciones necesitan hacer algunos ajustes importantes. En particular, deben implementarse incentivos o premios para los profesores que avancen en esta dirección y aporten el pensamiento estratégico para la mejor implementación de tales programas. La educación online también es una oportunidad para las instituciones que tienen un área de investigación experta pero con un insuficiente número de estudiantes de maestría. Al tener una oferta educativa completamente online, la institución puede atraer a estudiantes de todo el país o incluso a nivel internacional, lo que permite que la investigación sea más difundida.
9.3.2 Estudiantes semipresenciales
El “mercado” para la enseñanza semipresencial está menos definido que para el aprendizaje totalmente online. El beneficio para los estudiantes es la flexibilidad, aunque también estar relativamente cerca para asistir a las sesiones presenciales en la universidad. El aprendizaje online semipresencial debe ser introducido deliberadamente y gradualmente a medida que los estudiantes avanzan en un curso o carrera, de manera que cuando se gradúen dominen las competencias necesarias para seguir aprendiendo de forma independiente. La razón principal para adoptar el aprendizaje semipresencial sea académica, con el fin de ofrecer experiencias prácticas, alternativas a las clases teóricas masivas, y para lograr que el aprendizaje sea más activo y accesible al estudiar online.
9.3.3 Estudiantes presenciales o cara a cara
Buscan las oportunidades sociales, deportivas y culturales que ofrece la educación universitaria. También los estudiantes que carecen de confianza en sí mismos o experiencia en el estudio prefieren, en general, la enseñanza presencial o cara a cara. Las instituciones más pequeñas, regionales ofrecen una ventaja, ya que generalmente tienen grupos reducidos y más contacto cara a cara con los instructores.
9.3.4 Conocer a sus alumnos
Es muy importante conocer el tipo de alumnos que tendremos en nuestras aulas. Para algunos estudiantes, será mejor inscribirse en asignaturas presenciales y gradualmente iniciarse en el estudio online en un entorno familiar. Para otros estudiantes, la única alternativa para matricularse en un curso será si está disponible completamente online.
9.4 LA ELECCIÓN ENTRE LA ENSEÑANZA PRESENCIAL Y LA ENSEÑANZA ONLINE
El análisis de los datos demográficos de los estudiantes puede ayudarnos a decidir si organizar un curso o programa presencial o totalmente online.
9.4.1 Un método sugerido
Lo que sugiere un método pragmático para la toma de decisiones sobre la modalidad de distribución. La forma más pragmática de lograrlo es confiar en el conocimiento y la experiencia de los expertos en el tema que están dispuestos a abordar esta cuestión de una manera abierta, especialmente si están dispuestos a trabajar con los diseñadores instruccionales o los productores de medios de comunicación en igualdad de condiciones. Se trata de un proceso para determinar cuándo ofrecer cursos online y cuándo no, basado puramente en fundamentos pedagógicos y especialmente para cursos que se diseñan desde cero en una modalidad semipresencial.
Paso 1: identificar el enfoque instruccional. Orientado a definir un plan o enfoque general de la enseñanza que identifica en detalle los métodos de enseñanza que se aplicarán.
Paso 2. Identificar el contenido principal. El contenido incluye hechos, datos, hipótesis, ideas, argumentos, pruebas, y descripciones.
Paso 3. Identificar las principales competencias a desarrollar durante el curso. Las competencias describen cómo el contenido se aplicará y se pondrá en práctica. El desarrollo de competencias online puede ser más que un reto, especialmente si se requiere la manipulación de equipos y una “sensación” de cómo funciona el equipo, o competencias similares que requieran del sentido del tacto.
Paso 4: Analizar la modalidad más adecuada para cada objetivo de aprendizaje. Este es un método básico para determinar el equilibrio entre la enseñanza presencial y online en un curso semipresencial. Se puede pensar que estas decisiones tienen que ser relativamente intuitivas, basadas en el conocimiento que el instructor tiene sobre el área temática y su capacidad para pensar creativamente sobre cómo lograr los resultados deseados online. Sin embargo, tenemos la suficiente experiencia de enseñanza online ahora para decir que la mayoría de las áreas temáticas, gran parte de las competencias y el contenido necesarios para alcanzar resultados del aprendizaje de calidad, se puede enseñar online
9.4.2 Analizar los recursos disponibles
Otro aspecto que se debe considerar además del tipo de alumno, el método de enseñanza, y la toma de decisiones pedagógicas son los recursos disponibles.
9.4.2.1 El tiempo del instructor
Se debe considerar cuidadosamente cómo optimizar el escaso tiempo disponible del instructor. El tiempo para aprender cómo enseñar online es especialmente importante. La curva del aprendizaje es empinada y la primera vez tomará mucho más tiempo que en los siguientes cursos online. La institución debe ofrecer algún tipo de formación o desarrollo profesional para los instructores que piensan impartir sus cursos online o en la modalidad semipresencial.
9.4.2.2. Personal de soporte técnico
El personal es calificado tanto en las ciencias de la educación y la tecnología informática. Tienen el conocimiento y las competencias que pueden hacer su vida mucho más fácil cuando enseñe online.
9.4.2.3 Tecnología disponible
La mayoría de las instituciones tienen ahora un sistema de gestión del aprendizaje como Blackboard o Moodle, o un sistema de grabación o captura de clases.
9.4.2.4 Colegas con experiencia en el aprendizaje semipresencial y online
Es muy útil trabajar con colegas con experiencia en la disciplina y en la enseñanza online.
9.4.2.5 Dinero
Muchas instituciones tienen fondos de desarrollo para la enseñanza y el aprendizaje innovador, y puede haber ayudas externas para la creación de nuevos recursos educativos abiertos. La disponibilidad de estos recursos online le darán una idea de las posibilidades que tienen de enseñar online y cumplir con los estándares de calidad.
9.4.3 El caso de las múltiples modalidades
Cada vez es más difícil identificar los mercados para los cursos o programas. Algunos cursos, se podrían ofrecer en su totalidad online, en modalidad semipresencial o totalmente presencial. Esto permitiría que el mismo curso pueda llegar a otros mercados.
9.4.4 Preguntas que deberá considerar al elegir la modalidad de distribución
De acuerdo al tipo de modalidad, primero se deben de hacerse ciertas preguntas para sondear el mercado y así poder decidir si el curo es en línea o presencial, pero se debe de tomar en cuenta a los estudiantes, desde cuáles son sus necesidades, pasando por contenidos, competencias, recursos, tecnologías, etc.
9.5 EL FUTURO DEL AULA
A medida que la educación adopte más y más la enseñanza online, incluso para los estudiantes presenciales, será importante pensar en la función de la enseñanza presencial y el uso del espacio en la universidad.
9.5.1 Identificación de las características únicas de la enseñanza presencial en un mundo digital
Sanjay Sarma, Director del Departamento de Aprendizaje Digital del MIT, hizo la distinción entre los MOOC como cursos abiertos disponibles para cualquier persona, que ofrece un nivel de conocimientos alto en determinadas materias, y la “magia” de la experiencia en clase, que según él es claramente diferente de la experiencia online. Sostuvo que es difícil definir o precisar la magia que tiene lugar en el aula, pero hizo referencia a: las conversaciones “en los pasillos” entre los profesores y el personal; las prácticas junto a otros estudiantes en sesiones de laboratorio programadas; el aprendizaje informal que tiene lugar entre los estudiantes en estrecha proximidad entre sí.
El acceso fácil y frecuente a los laboratorios es una característica singular de la educación presencial, ya que es difícil de proporcionar online, aunque hay un número cada vez mayor de laboratorios remotos y simulaciones.
9.5.2 La ley de igualdad de sustitución
Debemos partir de la premisa que académicamente la mayoría de los cursos se pueden impartir igualmente bien online o presencial, lo que llamo la ley de igualdad de sustitución. Esto significa que otros factores, como el costo, la conveniencia para los profesores, las redes sociales, las competencias y el conocimiento del instructor, el tipo de alumnos, o el contexto de la universidad serán más determinantes para definir si impartir un curso online o presencial que las exigencias académicas de la materia. En otras palabras, tenemos que identificar las excepciones a la ley de igualdad de sustitución.
9.5.3 El impacto del aprendizaje online en la experiencia presencial
Importante cuando examinamos cómo la creciente adopción del aprendizaje semipresencial o híbrido va a impactar en los espacios de aprendizaje.
9.5.3.1 Repensar el diseño áulico
Al pasar de las clases magistrales a la educación más interactiva tendremos que pensar en los espacios en los que se llevará a cabo el aprendizaje y en la interacción entre la pedagogía, el aprendizaje online y el diseño de los espacios de aprendizaje.
En esencia, la nueva tecnología, el aprendizaje híbrido y el deseo de involucrar a los estudiantes y desarrollar el conocimiento y las competencias necesarias en la era digital están llevando a algunos profesores y arquitectos a reconsiderar la clase y la forma en que se utiliza.
Steelcase, un fabricante líder de mobiliario de oficina y educativo, no sólo está realizando una investigación impresionante sobre los entornos de aprendizaje, sino está muy por delante de muchas de nuestras instituciones de educación postsecundaria al considerar las implicaciones del aprendizaje online en el diseño del aula. Se debe tener en cuenta el hecho que los estudiantes ahora realizan actividades (fuera del aula) y una cantidad cada vez mayor de trabajo online. Esto implica oportunidades para acceder, trabajar, compartir, y demostrar conocimiento tanto dentro como fuera del aula.
9.5.3.2 El impacto del aula invertida y el aprendizaje híbrido en el diseño áulico
Estos diseños de aula asumen que los estudiantes estudian en clases relativamente pequeñas. Sin embargo, también se ve el rediseño de las clases teóricas masivas utilizando diseños híbridos como el aula invertida. Se necesitarán espacios más grandes para organizar al alumnado en grupos de trabajo más pequeños, y luego volver a integrarlos en un sólo grupo grande. Este espacio sin duda no tendrá filas de bancos que ahora son comunes en la mayoría de las grandes salas de conferencias o aulas magnas.
9.5.3.3 El impacto en los planos de construcción
Es obvio por qué una empresa como Steelcase está interesada en estos desarrollos. Hay una enorme oportunidad comercial para la venta de nuevas y mejores formas de mobiliario escolar que satisfaga estas necesidades. Sin embargo, ese también es el problema. Las universidades, los colleges y especialmente las escuelas simplemente no tienen el dinero para cambiar rápidamente hacia nuevos diseños de clase e incluso, si lo hicieran, deberían en primer lugar pensar cuidadosamente. Sin embargo, hay varias oportunidades para al menos establecer las prioridades para la innovación en el diseño de las aulas. El punto importante aquí es que la inversión para crear o adaptar nuevas aulas físicas debe ser impulsada por la decisión de cambiar los métodos de la pedagogía/enseñanza. Esto significará reunir a los académicos, el personal de soporte IT, los diseñadores instruccionales y el personal de infraestructura así como a los arquitectos y los proveedores de mobiliario.
9.5.4 Re-pensar el papel del campus
Si aceptamos el principio de igualdad de sustitución para muchos fines académicos, entonces esto nos lleva de nuevo a la pregunta del estudiante y el autobús. Si los estudiantes pueden aprender igualmente online (y con mayor comodidad), ¿qué podemos ofrecerles en la clase que hará que el viaje de autobús valga la pena? Este es el verdadero reto que presenta el aprendizaje online. El aprendizaje online e híbrido ofrece la oportunidad de volver a pensar el papel y el objetivo de toda la universidad, así como pensar qué debemos hacer en las aulas, cuando los estudiantes tienen la alternativa de estudiar online en cualquier momento y en cualquier lugar.
Capitulo 10 Tendencias en la educación abierta.
10.1 Aprendizaje abierto.
En los últimos años, ha habido un resurgimiento del interés por el aprendizaje abierto, principalmente relacionado con los recursos educativos abiertos y los MOOC. Aunque en sí mismos los REA y los MOOC son desarrollos importantes, tienden a invisibilizar otros desarrollos de educación abierta que probablemente tengan aún mayor impacto en la educación en su conjunto.
La educación abierta puede tomar diferentes formas:
educación para todos: la educación universitaria, secundaria y primaria gratuita o de muy bajo costo disponible al alcance de todos dentro de una jurisdicción determinada y financiada principalmente con fondos del estado;
programas de acceso abierto que otorgan títulos oficiales de las universidades nacionales abiertas y más recientemente por la OERu;
cursos o programas de acceso abierto que no son de educación formal pero si otorgan insignias o certificados de asistencia y aprobación.
recursos educativos abiertos que los instructores y los alumnos pueden utilizar gratuitamente. El OpenCourseware del MIT es un ejemplo, ya que ofrece la descarga gratuita y online de las grabaciones de las clases del MIT con material de apoyo;
libros de texto abiertos, son los libros de texto online son gratuitos para los estudiantes;
investigación abierta, consiste en los trabajos de investigación están disponibles online para la descarga gratuita;
datos abiertos, son datos disponibles para cualquier persona que quiera usar, resuar y redistribuir los datos, con al menos el requerimiento de citar y compartir.
No obstante, el acceso a la educación postsecundaria ha sido más limitado, en parte por razones económicas, pero también por cuestiones de “mérito”. Las universidades requieren que los postulantes cumplan con estándares académicos que demuestran la aprobación de exámenes escolares o pruebas de acceso institucional. De esta manera, las universidades de elite en particular son selectivas. Sin embargo, luego de la Segunda Guerra Mundial, la demanda de una población educada, tanto en términos sociales como económicos, en la mayoría de los países económicamente avanzados resultó en la expansión gradual de las universidades y de la educación superior en general. En la mayoría de los países de la OCDE, entre el 35-60 % de una muestra pasará a algún tipo de educación postsecundaria. Especialmente en la era digital, hay una creciente demanda de trabajadores altamente calificados, y la educación es una entrada necesaria para la mayoría de los mejores puestos de trabajo. Por lo tanto hay una presión creciente para un acceso ilimitado y gratuito y abierto a la educación postsecundaria, superior o terciaria.
Actualmente hay más de 100 universidades abiertas públicas alrededor del mundo, incluyendo en Canadá la (Athabasca University y Téluq). Estas universidades abiertas son muy grandes. La Open University of China cuenta con más de un millón de estudiantes de grado matriculados y 2.4 millones de estudiantes de secundaria, la Anadolou Open University en Turquía tiene más de 1.2 millones de estudiantes matriculados, la Open University of Indonesia (Universitas Terbuka) casi medio millón, y la University of South Africa 350.000. Estas universidades abiertas, que otorgan títulos nacionales proporcionan un servicio invaluable a millones de estudiantes que de otro modo no podrían acceder a la educación superior (ver Daniel, 1998).
A pesar del éxito de muchas universidades abiertas, éstas generalmente carecen de instalaciones basadas en el concepto de campus universitario. Las tasas de graduación son generalmente muy bajas. La OU del Reino Unido tiene una tasa de graduación del 22 % (Woodley y Simpson, 2014), sin embargo es todavía mayor para las carreras de grado que para la mayoría de los cursos MOOC individuales.
10.2 Recursos educativos abiertos.
Los recursos educativos abiertos son algo diferentes del aprendizaje abierto, ya que son principalmente contenido, mientras que el aprendizaje abierto incluye tanto los contenidos como los servicios educativos, como los materiales online diseñados especialmente, el apoyo al estudiante y la evaluación.
Los recursos educativos abiertos cubren muy diversos formatos online, incluyendo libros de texto online, conferencias grabadas, clips de YouTube, materiales de texto basados en la web diseñados para el estudio independiente, animaciones y simulaciones, diagramas digitales y gráficos, algunos MOOC, o incluso materiales de evaluación, tales como pruebas con respuestas automatizadas. Los REA también pueden incluir diapositivas de PowerPoint o archivos PDF con las anotaciones de la clase. Para que los recursos educativos sean abiertos, sin embargo, deben ser de libre acceso para al menos el uso educativo.
El uso de creative commons es una de las grandes ideas del siglo XXI. Esto no le quita los derechos de autor a nadie, ya que permite al propietario de los derechos dar permiso de forma automática para diferentes tipos de uso de su material sin cargo o pasos burocráticos.
Hay varias licencias Creative Commons posibles:
Atribución CC BY: permite a otros distribuir, mezclar, ajustar y basarse en su trabajo, incluso con fines comerciales, siempre y cuando se de crédito a la creación original. Este es la más concesiva de las licencias ofrecidas. Recomendada para la máxima difusión y utilización de los materiales con licencia;
CC BY-SA: permite a otros mezclar, ajustar y basarse en su trabajo, incluso para fines comerciales, siempre y cuando se mencione al autor y otorgue la licencia de sus nuevas creaciones en términos idénticos. Este detalle es particularmente importante si su trabajo también incluye materiales de otros con licencia de Creative Commons;
CC BY-ND: permite a otros redistribuir, con fines comerciales o sin lucro, siempre y cuando el material se mantenga completo y sin cambios y se mencione al autor;
CC BY-NC: permite a otros mezclar, ajustar y basarse en su trabajo, sin fines de lucro, sin embargo, sus nuevos trabajos deberán mencionar al autor y sus trabajos deberán ser sin fines de lucro, no se puede registrar la licencia de trabajos derivados bajo los mismos términos;
CC BY-NC-SA: permite a otros mezclar, ajustar y basarse en su trabajo, sin fines de lucro, siempre y cuando se mencione al autor y a la licencia para nuevas creaciones bajo los mismos términos;
CC BY-NC-ND: es la más restrictiva de las seis licencias, sólo permite que otros descarguen su trabajo y lo compartan con otros siempre y cuando mencione al autor, pero no se pueden modificar de ninguna manera el contenido ni utilizarlo con fines comerciales.
Hay muchos “repositorios” de recursos educativos abiertos (ver, por ejemplo, para la educación postsecundaria, MERLOT, OER Commons, y para la primaria k-12, Edutopia ). La red Open Professionals Education Network ofrece una excelente guía para la búsqueda y el uso de los REA.
No obstante, cuando busque recursos educativos abiertos en la web, compruebe si el recurso tiene una licencia de Creative Commons o una cesión de permisos para su reutilización. Puede ser una práctica común utilizar recursos gratuitos (sin costo) sin preocuparse por sus derechos de autor, dado que se corren riesgos al no tener la licencia correspondiente. Por ejemplo, muchos sitios, como OpenLearn, permiten sólo el uso individual y personal sin fines de lucro, lo que significa proporcionar un enlace al sitio para los estudiantes en lugar de integrar los materiales directamente en su propia enseñanza. Si tiene dudas sobre la cesión de derechos para la reutilización del material, verifíquelo con su bibliotecario o departamento de propiedad intelectual.
10.3 Libros de texto abiertos.
Los estudiantes y los gobiernos, a través de becas y ayudas, pagan miles de millones de dólares cada año en libros de texto. Los libros de texto abiertos pueden tener un impacto significativo en la reducción del costo de la educación.
Murphy (2013) cuestiona la idea de los libros de texto, sean estos abiertos o no. Ella ve a los libros de texto como una reliquia de la industrialización del siglo XIX, una forma de difusión masiva. En el siglo XXI, los estudiantes deben encontrar, acceder y obtener los materiales digitales a través de Internet. Los libros de texto son meramente aprendizaje enlatado, con autores haciendo el trabajo por los estudiantes. No obstante, debe reconocerse que los libros de texto aún son la moneda corriente en la mayoría de las formas de educación y mientras continúe de esta forma, los libros de texto abiertos serán una mejor alternativa que los libros de textos impresos y caros.
El campus de BC ha diseñado un MOOC corto en el portal en P2PU La adopción de libros de texto abiertos. Aunque el MOOC no esté activo cuando acceda al sitio, verá que la mayor parte de los materiales, incluyendo los videos, están disponibles.
Los gobiernos de algunos países como los EE.UU., Canadá y el Reino Unido están exigiendo que todas las investigaciones publicadas que hayan sido subsidiadas con fondos del gobierno deban estar accesibles en un formato digital y abierto.
Los editores comerciales, que han dominado el mercado de las revistas académicas están comprensiblemente resistiendo las medidas. Cuando una revista académica tiene una alta reputación y por eso peso sustancial en la evaluación de publicaciones de investigación, sus editores le cobran a los investigadores para publicar las investigaciones con libre acceso. El prestigio de la publicación en una revista establecida, actúa como un desincentivo para los investigadores a publicar en revistas abiertas de menor prestigio sin tener que pagar para conseguir publicarlo. Sin embargo, sólo puede ser una cuestión de tiempo antes de que los académicos se defiendan contra este sistema, al crear sus propias revistas científicas que serán consideradas del más alto nivel por la calidad de los trabajos y el estado de los investigadores que publiquen en tales revistas. Una vez más, sin embargo, la publicación de la investigación abierta florecerá solamente por cumplir con los más altos estándares de revisión entre pares y de investigación de calidad, mediante la búsqueda de un modelo de negocio sostenible, y por los propios investigadores al tomar el control sobre el proceso de publicación.
En 2004, los ministros de Ciencia de todas las naciones de la OCDE, que incluye a los países más desarrollados del mundo, firmaron una declaración que establece esencialmente que todos los datos de archivo publicados con fondos del estado deben estar disponibles al público. Luego de un intenso debate con las instituciones que producen datos en los estados miembro, la OCDE publicó en 2007 los Principios y Guías para el Acceso de los Datos de Investigación con Financiamiento Público.
10.4 implicaciones del diseño de cursos y programas abiertos ¿hacia un nuevo cambio de paradigma?
Aunque en los últimos años los MOOC han recibido toda la atención de los medios, creo que la evolución de los recursos educativos abiertos, libros de texto abiertos, la investigación abierta y los datos abiertos serán mucho más importantes que los MOOC y mucho más revolucionarios.
Eventualmente la mayoría del contenido académico será fácilmente accesible y disponible de forma gratuita a través de Internet -para cualquier persona-. Esta afirmación podría implicar un cambio de poder desde los profesores e instructores hacia los estudiantes. Los estudiantes ya no necesitarán depender principalmente de los instructores como su primera fuente de contenido. Ya algunos estudiantes no asisten a algunas clases en su facultad, porque el tema se explica de una manera más clara en OpenCourseWare, en los MOOC o en Khan Academy. Si los estudiantes pueden acceder a las mejores clases o materiales de aprendizaje de forma gratuita desde cualquier parte del mundo, incluyendo las principales universidades de la Ivy League, ¿por qué querrían obtener el contenido de un instructor de medio pelo en la Midwest State University? ¿Cuál es el valor agregado que este instructor aporta a sus estudiantes?
Si vemos la gestión del conocimiento como una de las competencias claves necesarias en la era digital, puede ser mejor que los estudiantes puedan encontrar, analizar, evaluar y aplicar el contenido en lugar que los instructores lo hagan por ellos. Si la mayoría del contenido está disponible en otros lugares, lo que los estudiantes van a buscar cada vez más en sus instituciones locales es apoyo en su aprendizaje, en lugar de contenido. Esto implica orientarlos hacia fuentes adecuadas de contenido, ayudarlos cuando tengan dificultades con conceptos, y proporcionarles oportunidades para que apliquen sus conocimientos y desarrollen competencias prácticas. Se trata de dar retroalimentación inmediata y pertinente cuando los estudiantes lo necesiten. Por encima de todo, implica crear un entorno de aprendizaje enriquecido en el cual los estudiantes puedan estudiar. Esto significa mover la enseñanza desde la transmisión de información a la gestión del conocimiento, desde la elección, estructuración y distribución de contenido al apoyo al estudiante en el aprendizaje.
La educación abierta y la digitalización permiten que lo que las instituciones ofrecen como un paquete completo de servicios se pueda dividir y ofrecer por separado, dependiendo del mercado educativo y las necesidades específicas de cada alumno. Los alumnos seleccionarán y utilizarán aquellos módulos o servicios que mejor se ajusten a sus necesidades. Es probable que este sea el modelo para la formación continua. Se está avanzando en la implementación de este proceso aunque la mayoría de los cambios realmente importantes están aún por venir.
Los estudiantes puede que ya hayan decidido lo que quieren estudiar a través de Internet, en un MOOC por ejemplo. Lo que están buscando es ayuda con sus estudios: cómo escribir tareas, dónde buscar información, retroalimentación sobre sus tareas y su comprensión. Ellos no necesariamente buscan créditos, títulos o notas pero si lo buscaran pagarían por esa evaluación por separado. Actualmente, los estudiantes les pagan a profesores particulares por este servicio. Sin embargo, es factible que las instituciones también puedan proporcionar este servicio, a condición de que se pueda crear un modelo de negocio.
Los estudiantes pueden obtener créditos, insignias o certificados en diversas instituciones. La institución evalúa estas calificaciones y su experiencia, y luego ayuda al alumno a completar los estudios adicionales que sean necesarios para obtener una certificación. La evaluación de conocimientos previos o PLAR es un paso en esta dirección, pero no es el único.
Para los alumnos que no pueden o no quieren asistir a la universidad, el costo sería menor para estos cursos que para los estudiantes que van a recibir una experiencia completa universitaria.
En cualquier caso, ahora existe una creciente diversidad de necesidades de los alumnos, de los estudiantes de la escuela secundaria que desean continuar educándose, los estudiantes graduados que desean hacer investigación y estudiantes de formación continua, quienes en su mayoría ya han pasado por el sistema de educación superior pública y que desean seguir aprendiendo, ya sea por motivos profesionales o personales.Esta creciente diversidad de necesidades exige un enfoque más flexible para ofrecer oportunidades educativas en la era digital. La desagregación de los servicios y los nuevos modelos de financiamiento combinados con una mayor accesibilidad para el contenido abierto y gratuito son algunas formas en la que se pueda lograr flexibilidad.
A pesar de toda la parafernalia alrededor de los MOOC, éstos están esencialmente en la recta final en lo que se refiere a proveer formación y certificación de alta calidad a aquellos alumnos que no han tenido el adecuado acceso a la educación. La principal barrera a la educación, no es la falta de contenido barato, sino la falta de programas o carreras que conduzcan a obtener las credenciales o las certificaciones ya sea porque esos programas son muy caros o porque no tienen profesores lo suficientemente calificados o ambos.
Hacer contenido abierto y libre no es una pérdida de tiempo (si se diseña adecuadamente para su uso secundario), pero requiere de tiempo y esfuerzo para lograr integrarlos adecuadamente en un marco de aprendizaje.
Capítulo 11: Garantizar la calidad de la enseñanza en la era digital
11.1 ¿Qué entendemos por calidad en la enseñanza en la era digital?
11.1.1 Definiciones
La calidad es el tema más debatible y controversial dentro de la educación, esta puede ser entendida como:
“Los métodos de enseñanza que ayudan a los alumnos a desarrollar con éxito el conocimiento y las competencias que se requieren en la era digital.”
Aunque si se quisiera entender de forma más amplia, habría que tomar en cuenta los siguientes elementos:
la acreditación institucional y de los programas o carreras;
los procesos de garantía de calidad interna (académica);
las diferencias entre la garantía de la calidad en la enseñanza tradicional, online y en la educación a distancia;
la relación entre los procesos de garantía de la calidad y los objetivos de aprendizaje;
“la garantía de la calidad adecuada al objetivo”: cumplir con las metas de educación en la era digital
11.1.2 Acreditación institucional y de los programas o carreras
La mayoría de los gobiernos actúa para proteger a los consumidores en el mercado de la educación, garantizando que las instituciones estén debidamente acreditadas y las certificaciones que otorgan sean válidas y sean reconocidas como de “calidad”.
En E.U., por ejemplo, la acreditación y la garantía de la calidad son efectivamente auto-reguladas por las instituciones educativas a través del control de agencias de acreditación, aunque el gobierno tiene algunas “armas de ejecución”, principalmente a través de la suspensión de ayuda económica para estudiantes en cualquier institución que el Departamento de Educación de Estados Unidos considere que no se cumplen los estándares.
En otros países, la autoridad máxima del gobierno es quien decide que instituciones son acreditadas y también aprueba los programas. Por otra parte, en lugares como Canadá y el Reino aunque este rol está asignado a agencias del gobierno, estas están compuestas por representantes de las instituciones que están dentro del sistema. Y estas organizaciones generalmente toman el nombre de Junta de Control de Calidad.
Sin embargo, en los últimos años, algunas agencias reguladoras del Reino Unido como la Agencia de Control de Calidad para la Educación Superior han adoptado procesos de control de calidad formales basados en las prácticas originadas en la industria.
Tan sólo un indicador del Código de Control de Calidad para la Superior del Reino Unido dice lo siguiente:
“Los proveedores de educación superior se aseguran de que todos los involucrados en la enseñanza o en el soporte al proceso de aprendizaje se encuentren debidamente calificados y desarrollados.”
Muchas instituciones, como resultado de la presión de agencias externas, han iniciado procesos formales de control de calidad más allá de los procesos de aprobación académica normales.
11.1.3 Control de calidad interno
Los procesos internos son importantes para asegurar el control de calidad de una institución. Aunque es un proceso variado entre diferentes instituciones, dentro de las universidades se trata de procesos muy estándares.
Cuando una nueva carrera es finalmente aprobada, generalmente la propuesta contiene información sobre quién va a enseñar el curso y sus antecedentes docentes, el contenido del programa, un conjunto de lecturas obligatorias y por lo general referencias a la forma de evaluación de los estudiantes. Cada vez más, estas propuestas pueden incluir también los resultados generales de aprendizaje esperados al finalizar el programa.
En cambio, si la propuesta mostrada es un elemento completamente online (nueva carrera, curso, asignatura, etc.) si bien es probable que se sometida a un profundo análisis interno, será muy poco probable que dentro de la propuesta se incluyan los métodos de enseñanza, ya que se considera que eso será responsabilidad de los profesores.
En cuanto a guías sobre la calidad dentro del aula tradicional, se puede mencionar la de Chickering y Gamson (1987), basada en 50 años de investigaciones de buena enseñanza, la cual dicta que una buena práctica de grado:
Fomenta el contacto entre estudiantes y profesores.
Desarrolla la reciprocidad y la cooperación entre los estudiantes.
Alienta el aprendizaje activo.
Provee retroalimentación inmediata.
Enfatiza sobre el tiempo de trabajo.
Comunica las expectativas.
Respeta la diversidad de talentos y formas de aprendizaje.
11.1.4 Calidad en cursos y programas online
Del mismo para la enseñanza online existen una serie lineamientos, guías y criterios para mantener la calidad de los programas, basados en la experiencia cursos online que han tenido éxito, así como en la investigación y evaluación de los resultados de la educación a distancia.
Haciendo un resumen de los puntos más destacables que Jung y Latchem (2012) rescataron de su evaluación del control de calidad de la educación online, se pueden mencionar:
focalizar en los resultados esperados como medida de calidad;
adoptar un enfoque sistemático de control de calidad;
entender al control de la calidad como un proceso de mejora continua;
cambiar los controles externos por una cultura de control de calidad interna en la institución;
considerar la relevancia de la inversión en calidad, ya que la falta de calidad tiene costos muy altos.
El garantizar la calidad de la educación no es una ciencia exacta. Sin embargo, debe existir mecanismos que permitan tener un buen grado de control que permita monitorear si los procesos están cumpliendo con los estándares deseados. Ello se vuelve aún más necesario en cuanto a la educación día con día opta más por el proceso híbrido (presencial-virtual).
Hay muchas pautas que comprueba que efectivamente se puede garantizar la calidad educativa. El compromiso caería entonces en quienes ponen en marcha los estándares.
Lamentablemente los métodos de control de calidad pueden llegar a ser usados por proveedores privados sin escrúpulos o por instituciones que sólo buscan reducciones de gastos, sin mantener estándares. Aunque por otra parte los modelos pueden ser una buena guía para instructores novatos en el área de tecnología. En el caso de las instituciones de alta calidad, lo ideal sería que el control de calidad virtual tomará como base la calidad de la educación presencial que maneja, sólo con leves ajustes.
11.1.5 Control de calidad, innovación y resultados de aprendizaje
La mayoría de los procesos de control de calidad se centra en los antecedentes académicos de los profesores, o los procesos que se adoptan para la enseñanza efectiva, es decir en objetivos claros de aprendizaje, o métodos de diseño de los cursos como el modelo ADDIE, en lugar de centrarse en los resultados, es decir en lo que los alumnos realmente aprendieron. Los procesos de control de calidad también tienden a ser retrógrados, es decir, que se centran en las buenas prácticas del pasado.
En la era digital, el reto propone aprendizajes donde se dé el desarrollo de competencias y destrezas tales como el aprendizaje independiente, el uso de los medios sociales para la comunicación y la gestión del conocimiento, es decir, competencias que no habían sido identificadas de manera explícita en el pasado. Los procesos de control de calidad no suelen estar relacionados con determinado tipo de resultados de aprendizaje, sino que están más estrechamente relacionados con las medidas generales de rendimiento como las tasas de finalización del curso, tiempo para finalizar el programa o carrera, o las calificaciones basadas en objetivos de aprendizaje.
Los estándares de las épocas pasadas pueden llegar a poner en peligro el proceso de la enseñanza, y tarde o temprano deberán ser desafiados, sólo así podrán ser evaluados los métodos innovadores.
11.1.6 Ir a la esencia de la calidad
Uno de los grandes fallos que la educación tiene hoy en día es que al final lo que más importa parece ser que son los procesos administrativos que dan pie a la enseñanza y al aprendizaje, en lugar de ver si la tecnología, por ejemplo, ayuda a mejorar el aprendizaje de los jóvenes.
El proceso de la enseñanza aprendizaje es un proceso íntimo donde interactúan ampliamente los educadores y educandos, y una de las principales preocupaciones de los profesores es que, al ingresar la tecnología a la educación, ese vínculo emotivo-afectivo se pierda, y con ello, el impulso que despierta la pasión de los estudiantes por el conocimiento. Sin embargo, la tecnología ha evolucionado enormemente y es muy poderosa, y seguramente encontrará la forma de establecer el lazo no sólo entre maestro y alumno, sino entre los alumnos también, aunque no se encuentren presencialmente.
Cualquier debate sobre la educación nunca debe dejar ir el tema emotivo-afectivo.
11.1.7 El control de la calidad: para los objetivos en la era digital
Al final del día, las mejores garantías de calidad en la enseñanza y el aprendizaje para la era digital son:
expertos bien calificados y también formados en metodología de la enseñanza y el uso de la tecnología para la enseñanza;
personal de soporte en tecnología educativa profesional y altamente calificado;
recursos adecuados, incluyendo la proporción profesor/estudiante;
métodos de trabajo adecuados (grupo de trabajo, gestión de proyecto);
evaluación sistemática que conduzca a la mejora continua.
Las instituciones actuales han demostrado que aún no se controla suficientemente la educación online o la híbrida, tal como muestran los diseños de los xMOOC’s y la alta deserción de los colleges de E.U. que integraron educación online.
Las recomendaciones para una enseñanza de calidad en la era digital están basadas en el principio clave de “fit for purpose” “adaptado al contexto”.
11.2 Nueve pasos para una enseñanza de calidad en la era digital
Aunque ya se contemplan algunas de las limitaciones del enfoque de sistemas en la era digital volátil, incierta, caótica y ambigua, se necesita un proceso que funcione no sólo para los cursos o programas totalmente online, sino también para los presenciales, semipresenciales e híbridos. Es por esto se debe apuntar a un enfoque flexible y a su vez sistemático para el diseño de cursos de calidad, pero lo suficientemente amplio cómo para incluir una amplia variedad de modalidades de distribución. Por otra parte, no es suficiente con mirar cómo realmente se enseña en un curso, sino también como se crea un entorno educativo completo en el que se lleva a cabo el aprendizaje.
Con el objetivo de proporcionar un marco de calidad, se proponen nueve pasos que se pueden recorrer de forma paralela en vez de en forma secuencial. Sin embargo, estos pasos responden a un orden lógico.
Paso 1: Decidir cómo quiere enseñar
Paso 2: Decidir la modalidad de distribución
Paso 3: Trabajar en equipo
Paso 4: Aprovechar los recursos existentes
Paso 5: Dominar la tecnología
Paso 6: Establecer objetivos de aprendizaje adecuados
Paso 7: Diseñar la estructura del curso y las actividades de aprendizaje
Paso 8: Comunicar, comunicar, comunicar
Paso 9: Evaluar e innovar
11.3 Paso 1: Decidir cómo quiere enseñar
11.3.1 ¿Cómo realmente me gusta enseñar?
Esta pregunta invita a considerar la filosofía de enseñanza. ¿Cuál es su función como instructor? ¿Adopta una visión objetivista, que el conocimiento es finito y definido, que es un experto en la materia y que sabe más que sus alumnos, y por lo tanto su trabajo es transferir con la mayor eficacia posible la información o el conocimiento? o ¿Entiende al aprendizaje como un desarrollo personal donde su función es ayudar a los estudiantes a desarrollar la capacidad de preguntar, analizar y aplicar la información o el conocimiento?
¿Se ve más como un guía o facilitador para sus alumnos? O tal vez le gustaría enseñar de esa forma, pero debe enfrentar una clase con 200 estudiantes que lo obligan a recurrir a una forma más didáctica de la enseñanza. O tal vez le gustaría combinar ambos enfoques, pero no puede debido a las restricciones que imponen el plan de estudios y el cronograma de clases.
11.3.2 ¿Qué está mal en mi forma de enseñar en este momento?
Otro lugar para comenzar sería pensando sobre lo que no le gusta de la asignatura(s) que está enseñando actualmente:
Los contenidos de la asignatura.
Tiempos.
Diversidad de los alumnos.
Tipos de actividades.
Herramientas.
Adecuaciones.
Uso de las tecnologías, de la multimedia.
Disponibilidad y utilidad de talleres y laboratorios.
Restricciones/Limitaciones.
Sobrecarga de trabajo.
Naturaleza de las evaluaciones/Criterios de evaluación.
Por ejemplo, al subir una gran cantidad de contenido online, tal vez se pueda liberar más tiempo para la interacción con los alumnos, en grupos grandes o más pequeños, ya sea en clase u online, y al mismo tiempo reducir el número de clases magistrales. Algunos instructores han rediseñado las clases teóricas de 200 estudiantes, al descomponer la clase en 10 grupos, subir gran parte del material online, y luego el instructor se reúne al menos una semana con cada uno de los 10 grupos para el debate online, la interacción y las actividades grupales, logrando así más intercambio con todos los estudiantes.
11.3.3 Usar la tecnología para re-pensar su enseñanza
Considerar incorporar las nuevas tecnologías o una modalidad alternativa de distribución le dará una oportunidad para reflexionar sobre el sistema de enseñanza, tal vez para hacer frente a algunas de las limitaciones de la enseñanza en el aula u online, y para renovar su enfoque de enseñanza. Una manera de ayudarlo a re-pensar cómo quiere enseñar, es imaginar cómo puede diseñar un entorno de aprendizaje enriquecido para su curso, siempre viendo los pros y los contras que diversos recursos presenciales o virtuales pueden ofrecer.
11.3.4 Lo que NO hay que hacer
Es importante diseñar la enseñanza de tal manera que se adapte mejor a los diferentes modos de aprendizaje de los estudiantes. Uno de los términos más importantes en este apartado es el de la flexibilidad. El hecho de simplemente querer trasladar la grabación de una clase de cincuenta minutos a video online es algo muy repercusivo para las tazas de finalización de los cursos.
La disponibilidad del instructor sólo en “horarios de oficina” restringidos no proporciona la flexibilidad necesaria para estar en contacto con los estudiantes que estudian online. Los alumnos tienden a trabajar en porciones de tiempo más cortas cuando estudian online, que casi nunca superan una hora sin un recreo. El trabajo online requiere entonces dividir el contenido en tramos más manejables.
11.3.5 Una oportunidad para volar
Las tecnologías y las nuevas modalidades de distribución abren grandes oportunidades para re-pensar todo el proceso de enseñanza. Los profesores y los instructores con un profundo conocimiento de su asignatura ahora pueden encontrar muchas maneras para integrar sus investigaciones a la enseñanza. La restricción principal ahora no es el tiempo ni el dinero, sino la falta de imaginación. Los que tienen la imaginación serán capaces de volar en formas antes impensables de enseñanza de su asignatura.
11.4 Paso 2: Decidir qué tipo de curso o programa
11.4.1 La elección de la modalidad de distribución
Elegir el tipo de curso en términos de si es semipresencial, presencial u online es el próximo paso natural después de considerar cómo quiere impartir un curso. Hay cuatro factores o variables a tener en cuenta al decidir qué “combinación” de enseñanza presencial y online será la más adecuada para su curso:
determinar la filosofía de enseñanza -cómo le gusta enseñar-;
las necesidades de sus alumnos (o potenciales alumnos);
los requerimientos de la asignatura o disciplina;
los recursos disponibles.
Aunque es esencial un análisis de todos estos factores, los pasos a seguir en la toma de esta decisión, al final se reducirán a una impresión principalmente intuitiva. Este enfoque es particularmente importante cuando se analiza una carrera o programa en su totalidad.
11.4.2 ¿Quién debe tomar la decisión?
Mientras que los instructores individualmente deben decidir la mejor combinación de enseñanza online y presencial para su curso específico, vale la pena pensar en un programa en lugar de un curso en particular. Por ejemplo, si vemos al desarrollo de competencias de aprendizaje independiente como uno de los resultados a lograr en un programa, entonces podría tener sentido comenzar el primer año, principalmente con clases presenciales, pero gradualmente introducir actividades online a lo largo del programa, de modo que al final de cuatro años, los alumnos sean capaces y estén dispuestos a cursar algunas de sus asignaturas completamente online.
De hecho, ahora cada programa debe tener un mecanismo para decidir no sólo el contenido y las competencias o el plan de estudios que conformarán un programa, sino también cómo se distribuirá el programa, y por lo tanto el balance o la combinación de componentes online y presencial a lo largo del programa. Esto debe integrarse en un proceso de planificación académica anual que considere a ambos métodos de enseñanza, así como a los contenidos que se incluirán en el programa
11.5 Paso 3: Trabajar en equipo
11.5.1 ¿Por qué trabajar en equipo?
Aunque para muchos profesores e instructores la educación presencial es un tema de individualismo y privacidad entre educador-educando, al pasar al plano online surgen criterios distintos para poder asegurar la calidad de la educación y el aprendizaje, ya que a fin de cuentas se trata de competencias basadas en entornos no presenciales y asincrónicos, competencias que muchos profesionales post-secundaria carecen.
El trabajo en equipo también aporta a aligerar la carga de trabajo. Si los maestros novatos en el asunto se aventuran a tratar de diseñar todo desde cero lo más probable es que no logren adecuar los cursos online a las necesidades de sus alumnos, y ello provocara una tormenta de dudas por parte de los alumnos y de trabajo para reparar la plataforma. Lo mejor es contar con el apoyo de los expertos en el tema.
Además, la colaboración aporta a que se alcancen los estándares de calidad con mayor seguridad y en menor tiempo.
Por último, especialmente en los cursos que optan por rediseñar las clases magistrales numerosas, se pude formar, organizar y gestionar a un grupo de docentes auxiliares.
Para muchos profesores e instructores, el desarrollo de la enseñanza en equipo es un gran cambio cultural. Sin embargo, los beneficios de hacer esto para el aprendizaje online o semipresencial bien vale la pena el esfuerzo. A medida que los profesores e instructores adquieren mayor experiencia en el aprendizaje mixto y online, hay menos necesidad de ayuda de un diseñador instruccional y mayor preferencia por continuar trabajando en equipo, porque hace la vida mucho más fácil para todos.
11.5.2 ¿Quién está en el equipo?
Esto dependerá en cierta medida del tamaño del curso. En la mayoría de los casos, en un curso de modalidad semipresencial u online con un profesor o experto en la materia y un número manejable de estudiantes, se podrá trabajar con un diseñador instruccional, quien a su vez convocará a un grupo de especialistas como el diseñador web o diseñador gráfico o un productor de medios, según sea el caso.
Sin embargo, si se trata de un curso con muchos estudiantes y varios instructores, un profesor adjunto y/o docentes auxiliares, entonces ellos deben trabajar juntos como un equipo, con el diseñador instruccional. También en algunas instituciones el bibliotecario es un miembro importante del equipo, para ayudar a identificar los recursos, resolver aspectos de derechos de autor y asegurar que la biblioteca sea capaz de dar respuesta a las necesidades de los alumnos cuando se ofrezca el curso.
11.5.3 ¿Qué sucede con la libertad académica? ¿Pierdo al trabajar en equipo?
No. El instructor siempre tendrá la última palabra sobre el contenido y la forma en que se va a enseñar. Los diseñadores instruccionales son asesores sin responsabilidad por el contenido del curso, la forma en que se enseña, y los métodos de evaluación son responsabilidad académica del profesor.
Sin embargo, los diseñadores no son sirvientes, son profesionales especializados a los que se debe respetar y tener confianza de escuchar en todo momento.
11.6 Paso 4: Aprovechar los recursos existentes
11.6.1 Subir el contenido online
La gestión del tiempo aquí obtiene un matiz importante, los profesores deben pensar con detenimiento la clase de materiales que pueden subir a las plataformas, lo adecuados que pueden ser dichos materiales para estimular el aprendizaje vía online de los estudiantes y el desgaste que ello puede conllevar, teniendo en cuenta las recomendaciones del paso 1.
11.6.2 Use contenido existente online
Internet, y en particular la World Wide Web, tiene una inmensa cantidad de contenido disponible. Gran parte está disponible gratuitamente para uso educativo, bajo ciertas condiciones (por ejemplo, el reconocimiento de la fuente). Encontrará que el contenido existente varía enormemente en calidad y variedad. Las mejores universidades como el MIT, Stanford, Princeton y Yale han realizado grabaciones de sus clases magistrales, etc., mientras que las organizaciones de enseñanza a distancia, como la Open University del Reino Unido han subido todos sus materiales de enseñanza online para uso libre. Gran parte de estos contenidos se pueden encontrar en estos sitios:
OpenCourseWare (MIT)
iTunesU
OpenLearn (U.K. Open University)
The Open Education Consortium (courses in STEM: science, technology, engineering, math)
Open Learning Initiative (Carnegie Mellon)
Instituciones y universidades de muy alto prestigio ofrecen materiales educativos abiertos online muy valiosos y de una muy alta calidad, acompañados en muchas ocasiones de productos animados o simulaciones de diversos tipos sumamente enriquecedores, y muchos de esos materiales son tan caros y complejos que difícilmente un instructor individual podría hacerlos. Aunque eso sí, también se da el caso de que ocasiones, aunque hay materiales que son trabajados por instituciones de alto renombre, su diseño instruccional puede resultar pobre o insuficiente, por lo que siempre hay que tener mucho ojo y detalle para ello.
Así como hay recursos abiertos “educativos”, también hay una gran cantidad de contenido “en bruto” en Internet que puede ser muy valioso para la enseñanza. La cuestión principal es si usted como instructor tiene que identificar ese material, o si es mejor que sus estudiantes realicen la búsqueda, la selección, la evaluación y luego la aplicación de esos recursos. Al fin y al cabo, éstas son destrezas claves para la era digital que los estudiantes necesitan desarrollar.
Finalmente cabe destacar que muy rara vez el contenido que se usará será original, puesto que generalmente se utilizaran contenidos o investigaciones ya impulsados por otros. Además, hay que tener en cuenta que también puede resultar muy difícil encontrar el material exacto que se busca, o cuando menos, el que mejor se adapte a los alumnos.
11.7 Paso 5: Dominar la tecnología
Formarse en el uso de las tecnologías de la educación permite ahorrar mucho tiempo además de asegurar el logro de significativos logros educativos.
Algunas de las tecnologías disponibles son:
sistemas de gestión del aprendizaje (como Blackboard, Moodle, Desire2Learn, Canvas);
tecnologías sincrónicas (como Blackboard Collaborate, Adobe Connect o Big Blue Button);
tecnologías para grabación de clases (como podcasts y captura de clases);
tabletas y dispositivos móviles, como iPads, teléfonos móviles y sus apps;
MOOC y sus variantes (SPOC, TOOC, etc.);
medios sociales, como blogs, wikis, Google Hangout, Google Docs, y Twitter.
herramientas generadas por los alumnos, como los e-portafolios.
No es necesario utilizarlas todas o algunas, aunque pueden ser muy útiles, pero lo que si se necesita es saber cuáles son los pros y contras de cada una de ellas.
11.7.1 Usar la tecnología institucional existente
Una de las principales recomendaciones aquí es utilizar los sistemas de gestión de aprendizaje que tiene la propia institución, y no debatir qué herramienta es mejor que otra, ya que al fin de cuentas la mayoría de los LSM principales son muy parecidos. Los LSM son herramientas muy flexibles y fáciles de usar tanto para los docentes como los alumnos, y permiten trabajar una variedad de temas de formas muy diversas.
Sería importante saber cuáles son las preferencias y consideraciones de la institución al manejar ciertos tipos de tecnologías, pero al final lo más importante son las decisiones de carácter pedagógico y la concentración ahí, ya que de ahí se pueden desprender todas las utilidades que las tecnologías pueden ofrecer para distintos estilos de enseñanza.
11.7.2 Tecnología engañosamente fácil
Estas tecnologías que son engañosamente fáciles de usar, en el sentido de ponerlas en marcha, han sido diseñadas para que cualquier persona sin conocimientos de informática pueda usarlas. Sin embargo, con el tiempo se han tornado más sofisticadas con una amplia variedad de funciones. Probablemente no utilice todas sus funciones, pero será útil conocerlas y de esta manera identificar que se puede hacer y que no se puede hacer con esa herramienta. Si desea utilizar una característica en particular, lo mejor es formarse para aprender a utilizarla rápida y eficazmente.
11.7.3 Mantenerse actualizado, en la medida de lo posible
La actualización constante de los sistemas computacionales e informáticos que apoyan a la enseñanza no es algo que un profesor o instructor pueda manejar fácilmente, ya que entender su relevancia es algo que le atañe más a centro de apoyo tecnológico educativo; de esa manera, los profesores por medio de cursos de informática anuales pueden estar a la vanguardia de lo que la tecnología puede ofrecerles para innovar en sus clases. Hasta los profesores más experimentados en el tema necesitan del apoyo de los centros, por lo que, si la institución no cuenta con uno o no hay apoyos como ese disponibles, se vuelve importante pensar muy detenidamente si es verdaderamente conveniente utilizar la tecnología.
Aun así, incluso si no se ha recibido capacitación antes, vale la pena aprender las diversas características de su sistema de gestión del aprendizaje y la mejor forma de utilizarlo. Así como también no cerrarse a una única herramienta, sino constantemente innovar en procesos no vistos hasta el momento.
11.7.4 Relacione su capacitación tecnológica con la forma en que desea enseñar
En realidad, hay dos componentes distintos, pero estrechamente relacionados con la utilización de la tecnología:
cómo funciona la tecnología; y
para qué debe utilizarse.
La tecnología está al servicio de la educación, y con cada nueva herramienta que surge, los profesores o instructores pueden plantearse diversas formas de cómo usarlas para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, no sólo con las metodologías de trabajo, sino también modificando los mismos objetivos de los programas. Además, nunca se debe perder de vista las necesidades educativas de los alumnos.
11.7.5 Beneficios de dominar la tecnología
Las tecnologías de aprendizaje, tales como los sistemas de gestión del aprendizaje han sido diseñadas para ajustarse a los entornos de educación online. Los profesores e instructores cuya experiencia principal es en la enseñanza en el aula deben adaptarse.
Como cualquier otra herramienta, cuanto más se sabe al respecto, mejor la utilizará. Por lo tanto, la formación formal en tecnologías es necesaria, pero no tiene por qué ser onerosa. Por lo general, un total de dos horas y una instrucción específica bien organizada deben ser suficientes para aprender a usar una herramienta en particular, como por ejemplo un sistema de captura clases, e-portafolio o una herramienta para webinar sincrónico y luego complementar la instrucción con una sesión de revisión de una hora cada año.
La parte más difícil será identificar cuál es la mejor manera de utilizar las herramientas en el ámbito educativo.
11.8 Paso 6: Establecer objetivos de aprendizaje adecuados
11.8.1 Establecer objetivos para el aprendizaje en la era digital
En muchos sistemas educativos, los programas y objetivos están predefinidos por ciertas autoridades o dirigentes, los cuales establecen las metas de aprendizaje o los resultados o competencias que se deben alcanzar para una acreditación. Estos cursos pueden ser incluso heredados por profesores sucesivos.
Sin embargo, hay muchos casos en que los profesores tienen un cierto grado de control sobre los objetivos de un curso. En particular, un programa o curso nuevo ofrece una oportunidad para reconsiderar los objetivos y los resultados de aprendizaje. Especialmente en los cursos cuyo plan de estudios está definido en términos de los contenidos a cubrir en vez de las competencias a desarrollar, habrá bastante espacio para maniobrar fijando objetivos de aprendizaje que también consideren, por ejemplo: el desarrollo de competencias intelectuales. En otros contextos, el desarrollo o el enfoque puede recaer en las actitudes más afectivas, como la simpatía o empatía, o en el desarrollo de destrezas manuales u operativas.
11.8.2 Objetivos de aprendizaje para la era digital
comunicación moderna;
aprendizaje independiente;
ética y la responsabilidad;
trabajo en equipo y la flexibilidad;
competencias de pensamiento incluyendo:
pensamiento crítico;
resolución de problemas;
pensamiento creativo;
planificación y la aplicación de estrategias;
competencias digitales;
gestión del conocimiento;
Estos son sólo algunos ejemplos de objetivos identificables de la era digital. Estos deben estar encaminados a un área temática, es decir, son competencias, especialmente las intelectuales, que deben ser enfocadas a disciplinas, y no al plano general. Los estudiantes que desarrollan este tipo de competencias en áreas particulares estarán mejor preparados para la era digital.
Es esencial hacer el tipo de análisis que se recomienda en el Paso 1 (decidir cómo se quiere enseñar), y luego decidir los objetivos de aprendizaje en función de:
las necesidades de los estudiantes;
las necesidades del área temática;
las demandas del mundo exterior.
En términos del diseño del curso, esto implica el uso cada vez intensivo de Internet como un recurso importante para el aprendizaje, e implica una mayor responsabilidad de los estudiantes en la búsqueda y evaluación de la información por sí mismos, y a los instructores la responsabilidad de proporcionar los criterios y las pautas necesarias para encontrar, evaluar, analizar y aplicar dicha información a un área del conocimiento determinada. Esto requiere de un enfoque crítico para la búsqueda online, los datos online, las noticias o la generación de conocimiento en áreas específicas -en otras palabras, el desarrollo del pensamiento crítico sobre Internet y los medios de comunicación modernos- tanto en sus potencialidades y sus limitaciones.
11.8.3 Acercar el mundo exterior
Una característica importante de los medios modernos es la oportunidad de acercar la información del mundo a la educación de muchas maneras diferentes, por ejemplo:
orientar a los alumnos hacia sitios online y animarlos a identificar y compartir sitios relevantes;
incentivar que los propios alumnos recopilen datos o proporcionen ejemplos del mundo real de los conceptos o temas tratados en el curso, a través del uso de las cámaras en sus teléfonos móviles, o realicen entrevistas de audio de expertos locales;
crear la wiki del curso para que tanto usted como los estudiantes contribuyan y lo abran para que otros profesores y estudiantes puedan contribuir;
si es docente de una maestría o un programa de certificación, o un MOOC, los propios estudiantes tendrán experiencias muy relevantes que pueden incorporarse al programa. Ésta es una manera de permitir que los estudiantes evalúen y apliquen el conocimiento en su área temática.
Hay muchos otros objetivos posibles que serían imposibles de alcanzar sin el uso de Internet, o sería muy difícil lograr en un entorno puramente presencial. El arte del instructor es decidir qué es relevante, y en particular cuáles son los objetivos de aprendizaje claves para su curso.
11.8.4 Objetivos de aprendizaje: iguales o diferentes, ¿depende de la modalidad de distribución?
El saber qué objetivos debe cumplir cada modalidad de curso es algo esencial, teniendo en cuenta la naturaleza de la disciplina que se está evaluando. Es decir, en ciertos casos lo más recomendable será que los objetivos del curso online sean idénticos a los del curso presencial; pero también habrá casos donde será necesario sacrificar algunos objetivos por otros diferentes, pero igualmente valiosos que se pueden lograr mejor online. Incluso, el uso de un patrón mixto puede aumentar aún más el rango de objetivos.
11.8.5 La evaluación es la clave
No tiene sentido introducir nuevas metas o resultados de aprendizaje y luego no evaluar los objetivos logrados por los estudiantes. La evaluación impulsa el comportamiento del estudiante. Si no se fomentan las competencias descritas anteriormente, los estudiantes no harán el esfuerzo para desarrollarlas. El principal reto no está sólo en la definición de metas adecuadas para el aprendizaje online, sino disponer de las herramientas y los medios para evaluar si los estudiantes alcanzan esos objetivos.
Y aún más importante, es comunicar claramente a los estudiantes los objetivos de aprendizaje y cómo serán evaluados. Puede ser una sorpresa para los estudiantes acostumbrados a digerir y memorizar contenidos.
11.9 Paso 7: Diseñar la estructura del curso y las actividades de aprendizaje
Proporcionar a los estudiantes una estructura para el aprendizaje y las actividades de aprendizaje adecuadas es probablemente el paso más importante de todos los pasos hacia la calidad educativa y sin embargo el menos tratado en la literatura sobre calidad.
11.9.1 Algunas observaciones generales sobre la estructura de la enseñanza
La estructura de la enseñanza incluye dos elementos críticos y relacionados:
la elección, el recorte y la secuencia del plan de estudios (contenido);
la organización deliberada de las actividades por parte del docente (desarrollo de competencias y evaluación);
Esto significa que, en la estructura sólida de la enseñanza, los estudiantes saben exactamente lo que necesitan aprender, lo que deben hacer para aprender esto, y cuándo y dónde se supone que deben hacerlo. En una estructura flexible, la actividad del alumno es más abierta y menos controlada por el docente (a pesar de que un estudiante puede decidir de manera independiente imponer su propia estructura en su aprendizaje).
El hecho de la diferenciación entre estructura de la enseñanza “sólida” y “flexible” no quiere decir que una sea mejor que otras, sólo refiere a una adaptación a las mejores circunstancias que pida la disciplina, lo cual es fundamental para la calidad.
Los tres factores determinantes de la estructura de la enseñanza son:
los requisitos de organización de la institución;
la filosofía de enseñanza del instructor;
la percepción que tiene el instructor de las necesidades de los estudiantes.
11.9.2 Requisitos de organización institucional de la enseñanza presencial
La estructura institucional en la enseñanza presencial es tan familiar que a veces pasa inadvertida o se da por sentado. De hecho, los requisitos institucionales son determinantes de la forma en que se estructura la enseñanza, además de influir tanto en el trabajo de los profesores y en la vida de los estudiantes. A continuación se enumeran algunos de los requisitos institucionales que influyen en la estructura de la enseñanza presencial en la educación postsecundaria:
el número mínimo de años de estudio necesarios para completar el programa de grado;
el proceso de aprobación y revisión de la carrera;
el número de créditos necesarios para completar la carrera;
la relación entre los créditos y el tiempo de contacto con el docente en clase;
la extensión de un semestre y su relación con las horas y los créditos;
la proporción profesor:estudiantes;
la disponibilidad de espacios, aulas y laboratorios;
el tiempo y el lugar de los exámenes.
Incluso puede haber más requisitos.
A pesar del concepto de libertad académica, la estructura de la enseñanza presencial está en gran medida casi predeterminada por los requisitos de organización e institucionales, lo cual puede convertirse en una significativa limitación para el profesor, por ejemplo: al momento de tener que encajar todos los contenidos en los tiempos del curso. Sin embargo, al menos a nivel institucional, es prácticamente imposible cambiar dichos requisitos, ya que en un inicio esa “solidificación” fue lo que permitió ofrecer servicios de enseñanza consistentes.
11.9.3 Requisitos de organización institucional para la enseñanza online
El hecho de que el trabajo inicial relacionado con la educación online sea igual en cuanto objetivos y estructuras a la educación presencial tiene que ver con el escepticismo que existía en un principio sobre la calidad educativa online.
Se podría pensar que un término de igualdad entre los cursos presenciales y los online sería la cantidad de horas que imparten a los alumnos, sin embargo, aquí surge un problema cuando se toma en cuenta el concepto de “horas de contacto”, ya que dependiendo de la disciplina o modalidad (sea particular o mixta) donde uno se encuentre las horas de contacto son muy variantes, ya que van más allá de el sólo hecho de “estar en clase”.
Un principio mejor sería asegurar que los estudiantes en cursos o programas semipresenciales mixtos, híbridos o a distancia trabajen con los mismos estándares académicos que los estudiantes presenciales o más bien, dedicar una cantidad de tiempo “teórico” equivalente para completar el curso o graduarse.
Esto implica estructurar los cursos y los programas de tal manera que los estudiantes tengan una cantidad equivalente de trabajo para hacer, sea a distancia, semipresencial o presencial. Sin embargo, la manera en que se distribuye ese trabajo puede variar considerablemente dependiendo de la modalidad de distribución.
11.9.4 ¿Cuánto tiempo de trabajo demanda un curso online?
El punto importante es sé que tenga una estimación del tiempo total que el estudiante promedio debe dedicar a completar su asignatura o curso, sabiendo que algunos podrán lograr el mismo objetivo más rápidamente o más lentamente. Este tiempo total de estudio para un curso o programa proporciona un límite o restricción dentro del cual se debe estructurar el aprendizaje. También es una buena idea dejar claro a los estudiantes desde el principio la cantidad de tiempo que se espera de trabajo por semana.
11.9.5 Estructura ¿rígida o flexible?
Otro aspecto crítico es cuanto se debe estructurar el curso. Esto dependerá en parte de su filosofía de enseñanza y en parte de las necesidades de los estudiantes.
El hecho de que el plan sea sólido o flexible puede estar condicionado en una serie de factores tales como la visión se tenga de cómo es más conveniente enseñar determinada disciplina y de cómo prefieran desempeñarse los alumnos, por ejemplo, en cuestiones matemática o exactas es mejor que el programa se encuentre más estructurado, mientras que en temáticas de letras o filosofía puede ser mucho mejor si se es flexible; por otra parte si los alumnos no tienen aún desarrolladas habilidades de independencia educativa, sería mejor guiarlos en una estructura que les diga qué y cuando deben hacer ciertas cosas, aunque si se trata de alumnos de postgrado que ya son sumamente autodidactas, sería mejor ser flexible; aunque al final, la decisión es del instructor.
Por otra parte, el aprendizaje semipresencial proporciona una oportunidad para que los estudiantes puedan asumir gradualmente una mayor responsabilidad de su aprendizaje, pero dentro de la estructura “seguro” de clases programadas donde tengan que informar sobre los trabajos individuales o grupales.
11.9.6 De la modalidad presencial a la modalidad online
El principal reto no es estructurar el contenido sino asegurar que los estudiantes tengan actividades online adecuadas. Los LSM ya apoyan en gran medida a estructurar el aprendizaje, sin embargo, es importante garantizar que el contenido sea adaptado de manera adecuada para el aprendizaje online. Se deberá asegurar un equilibrio en la carga de trabajo semanal que se asigna a los estudiantes, así como tener control de la evaluación optativa, teniendo en cuenta las necesidades de los estudiantes online, que su aprendizaje es más aleatorio, y tratar en la medida de lo posible que el curso los condicione a no dejar sus tareas para casi el final del curso.
11.9.7 Estructurar un curso semipresencial
Muchos cursos semipresenciales son diseñados casi por accidente, en vez de deliberadamente. Los componentes online, como los LMS que contienen los materiales educativos, las notas de clase o las lecturas y que se agregan gradualmente a las clases regulares presenciales. Hay cierto peligro con esta práctica si el componente presencial no se ajusta al mismo tiempo, ya que debe existir equilibrio en la carga de trabajo entre los presencial y lo virtual. Esta metodología de trabajo puede prometer mucho al ayudar al estudiante a estudiar por más tiempo, sin embargo, las descompensaciones de la carga de trabajo con el tiempo en el aula pueden ser muy contraproducente.
11.9.8 Diseñar un nuevo curso o programa online
Si se diseña un nuevo curso habrá mucha más flexibilidad en la estructuración de este. Principalmente en el apartado de los tiempos, ya que aquí tendrá mucho que ver el contexto que rodee al estudiante, puede que se trate de una persona que esté trabajando y necesite más tiempo para terminar el curso que alguien que se dedique exclusivamente a estudiar. El aprendizaje basado en el desarrollo de las competencias implica que los estudiantes puedan trabajar en el mismo curso o programa en tiempos muy diferentes.
Algunas universidades incluso aplican estas estructuras únicas en apoyo de matriculaciones continuas.
11.9.9 Principios claves en la estructuración de un curso
Un curso se estructura, en base a dos principios básicos:
se debe tener una idea de cuánto tiempo los estudiantes deberán dedicar cada semana al curso;
los estudiantes deben tener una idea clara cada semana de qué tienen que hacer y cuándo deben hacerlo.
Los principios mencionados en el apartado anterior no necesariamente son los mejores. Para algunos maestros una matriculación continua resultaría negativa puesto que se dejan de lado aspectos como el trabajo grupal y los debates, aunque en cuestiones como la instrucción matemática puede ser conveniente. Nuevamente es cuestión de adaptabilidad.
11.9.10 Diseñar actividades para los estudiantes
Las actividades regulares sin embargo son críticas para mantener a todos los estudiantes motivados y trabajando, independientemente de la modalidad de distribución.
lecturas;
autoevaluaciones simples del tipo opción múltiple con respuestas automáticas, que utilizan la opción de evaluación asistida por computadores dentro del sistema de gestión del aprendizaje;
preguntas que requieren de la redacción de párrafos cortos que pueden compartir con otros estudiantes para cotejar o iniciar debate;
tareas mensuales en la forma de ensayos cortos, que son evaluadas y calificadas formalmente;
proyectos grupales o individuales que se realizan en varias semanas;
blogs o e-portafolios individuales que le permite a los estudiantes reflexionar sobre los aprendizajes recientes y que pueden compartir con el instructor u otros estudiantes;
foros de discusión online, que el instructor tendrá que organizar y monitorear.
Se pueden incluir muchas otras actividades, pero lo importante es que todas ellas se adapten a los objetivos de aprendizaje de curso, teniendo en cuenta la carga de trabajo semanal, los tiempos para realizar las tareas, actividades que permitan a los estudiantes absorber y evaluar su conocimiento y habilidades. Se trata de un equilibrio entre contenidos y actividades.
11.9.11 Muchas estructuras, un estándar
Hay muchas maneras de lograr la estructura adecuada para un curso online. Por ejemplo, la Iniciativa de Aprendizaje Abierto de la Carnegie Mellon ofrece un curso completo “en una caja” para las asignaturas de primer y segundo año en los colleges de dos años. Esta propuesta incluye un aula en el sistema de gestión de aprendizaje con los contenidos, los objetivos y las actividades ya precargadas y el libro de texto que lo acompaña. El contenido está cuidadosamente estructurado, con actividades. El papel de los instructores es principalmente la distribución, la retroalimentación a los estudiantes y la evaluación cuando sea necesario. Estos cursos han demostrado ser muy eficaces, porque la mayoría de los estudiantes completan con éxito este tipo de programas.
11.10 Paso 8: Comunicar, comunicar, comunicar
Algunos métodos de enseñanza, tales como el aprendizaje colaborativo online, dependen de una comunicación de alta calidad entre el instructor y los estudiantes. Sin embargo, las evidencias de las investigaciones sugieren que la comunicación continua y regular entre el profesor/instructor y los estudiantes es esencial en todas las propuestas de formación online. Al mismo tiempo, se debe gestionar cuidadosamente con el fin de controlar la carga de trabajo de los profesores/instructores.
11.10.1 El concepto de “presencia del instructor”
En un aula de clase, la presencia del profesor o instructor se da por sentado. Por lo general, el maestro esta en el frente del aula y en el centro de atención. Los estudiantes pueden desear ignorar al profesor, pero no siempre es fácil de conseguir, aún en una sala de conferencias. En general se considera que es suficiente con que el instructor esté en el aula. Sin embargo, se puede aprender mucho de las investigaciones realizadas sobre los aspectos pedagógicos de la presencia del profesor online, donde se requieren algún trabajo de adaptación.
11.10.2 La presencia del instructor y la soledad del alumno a distancia
Las investigaciones han llegado a comprobar que el que los estudiantes online puedan “sentir la presencia del profesor” juega un papel importante en el éxito de su curso, incluso es algo que pudiera verse obvio, ya que el estudiante no puede interactuar con sus iguales ni discutir ocasionalmente con su superior, además de que no puede ver las importantes señales no verbales del docente y sus compañeros, por lo que necesita tener la seguridad de que su instructor lo sigue activamente en el proceso.
11.10.3 Las expectativas de los estudiantes
Este es un derecho que todo maestro tiene en cualquier modalidad de estudio. El dejarle en claro a sus estudiantes que se espera de ellos.
Muchas instituciones manejan complejos apartados de códigos de conducta para el uso de Internet, pero en general son instructivos largos escritos en un lenguaje burocrático, y están más relacionados con el spam, el comportamiento general online, tales como “la intimidación” o “bullying” o la piratería. Sin embargo, resulta más conveniente para el instructor adaptar una serie de requisitos según las necesidades del curso.
Un punto importante aquí es dar siempre una actividad sencilla que de introducción al curso en la primera semana. Esto cobra especial importancia en el hecho de que los alumnos que suelen no contestar dicha actividad son los que tienen menos posibilidades de completar el curso. El profesor debe tener un amplio control del avance de sus estudiantes, dándoles llamadas de atención y otros mensajes cuando sea necesario.
Así mismo, es importante tener en cuenta las pautas a seguir para las actividades según la naturaleza de la disciplina que maneje el curso.
11.10.4 Filosofía de la enseñanza y la comunicación online
Aquí se hace especial énfasis en la forma en que se presentan las actividades a los estudiantes, sin importar el enfoque que se tenga, sea objetivista o constructivista. El profesor debe tener un amplio control del avance individual de los estudiantes, asegurándose de que tienen herramientas adecuadas según el nivel de dificultad de acceso de ciertos contenidos, ya que esto puede jugar un papel fundamental en el compromiso y la confianza con que los alumnos verán el curso.
11.10.5 Elección del medio para la comunicación con el instructor
En la actualidad existe una amplia variedad de medios de comunicación que pueden facilitar la comunicación de los estudiantes y los profesores o los estudiantes entre sí. Básicamente, se dividen en cuatro categorías:
presencial, como en las horas de oficina establecidos, en las horas de clases o serendipia (encuentro casual en el pasillo);
los medios de comunicación sincrónica, incluyendo las llamadas telefónicas, textos y audio conferencia a través de Internet (por ejemplo, Blackboard Collaborate), o incluso de videoconferencia;
los medios de comunicación asincrónica, incluyendo el correo electrónico, podcasts o videos grabados, y los foros de discusión online dentro de un LMS;
los medios sociales, como blogs, wikis, mensajes de de texto y voz en los teléfonos móviles, Facebook y Twitter.
Los medios asincrónicos y sincrónicos tienen sus propios pros y contras. Por ejemplo, los medios asincrónicos apoyan a las personas que tienen horarios muy apretados y poder realizar actividades más tranquilamente como con blogs, por ejemplo, pero puede resultar frustrante para estudiantes que se hayan en necesidad de obtener instrucción para trabajos en equipo en tiempos muy acotados, entre otros. Por su parte lo sincrónico apoya a que se puedan realizar actividades como debates o foros de discusión. Estas decisiones deben ser analizadas con cuidado y teniendo en cuenta la importancia de la presencia del instructor.
11.10.6 Administración de los debates online
Utilice hilos de discusión en el foro de su LMS (en algunos sistemas el instructor tiene que activar esta función). A pesar de que los LMS están perdiendo parte de su atractivo original, y otros sistemas de gestión de contenidos como WordPress atraen cada vez más la atención de los instructores. En un foro con hilos de discusión, el comentario de un estudiante a la entrada de otro estudiante sobre un tema se escribe a continuación del comentario, lo que facilita la lectura de la entrada original y los comentarios. De esta manera se puede seguir el hilo del debate de un tema específico. Un tema o subtema bien elegido generará con frecuencia diez o más hilos de debate, y el instructor puede observar que temas generaron más “tracción”. Otra alternativa, cuando los comentarios se publican en orden de tiempo, como los comentarios en un blog, por ejemplo, hace que sea difícil seguir un hilo de un argumento. También es bueno mantener al menos una parte de la discusión en “privado”, sólo entre el instructor y el estudiante en el curso, de esta manera utilizo el foro de discusión para identificar áreas de dificultad y para desarrollar competencias como el pensamiento crítico y la comunicación clara.
11.10.7 Las diferencias culturales y otras diferencias en los estudiantes
El que estudiantes del extranjero lleguen a las localidades siempre enriquece el aprendizaje de todos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, aunque tengan buena accesibilidad al contenido, sus estilos de aprendizaje pueden llegar a ser muy diversos. En este punto, si se trata de clases de elevado nivel, resulta muy conveniente optar por una modalidad flexible para el curso online, una modalidad donde lo más importante sea que el contenido sea lo más interesante posible para todos, y que tengan la oportunidad de asimilar el conocimiento de la forma más conveniente para cada uno de ellos, puede que unos prefieran estudiar lecturas en la misma red, puede que otros prefieran trabajar en los foros, puede que otros prefieran reunirse a tomar un café mientras discuten los temas, etc.
11.11 Paso 9: Evaluar e innovar
El último proceso clave y “fundamental” de la enseñanza y el aprendizaje es la evaluación y la innovación: la evaluación de lo que se ha hecho, y luego la búsqueda de formas para mejorarla.
11.11.1 ¿Por qué es importante la evaluación?
Para lograr la titularización o promoción en un cargo docente es importante dar evidencias que la tarea educativa ha sido exitosa. Constantemente surgen nuevas herramientas y nuevos enfoques de la enseñanza. También, la oportunidad de experimentar con estos nuevos recursos y verificar si los resultados que se obtienen son mejores, y si es así, evaluar el impacto de utilizar una nueva herramienta o un nuevo diseño de curso. Es lo que hacen los profesionales. Pero la razón principal es que la enseñanza es como el golf: nos esforzamos para lograr la perfección, pero nunca podemos alcanzarla. Siempre es posible mejorar, y una de las mejores maneras de hacerlo es a través de un análisis sistemático de la experiencia pasada.
11.11.2 Lo que hay que evaluar: evaluación sumativa
Es importante que la constante innovación de los cursos online pueda prometer la mejora de rendimiento en comparación con los cursos anteriores, y para ello se puede dar soporte en una serie de criterios:
las tasas de finalización serán por lo menos igual o mejor para la nueva versión del curso(s),
las calificaciones o evaluación del aprendizaje serán al menos igual o mejor en la nueva versión del curso (s) y;
el nuevo diseño (s) dará lugar a nuevas y diferentes resultados de aprendizaje más relevantes para las necesidades de la era digital.
Los dos criterios son relativamente fáciles de evaluar en términos cuantitativos, sin embargo, el tercero se vuelve difícil en el aspecto de que sugiere un cambio en los objetivos de aprendizaje de un curso o programa, y, por lo tanto, cambios conductuales más cualitativos como por ejemplo la capacidad de análisis.
11.11.3 Lo que hay que evaluar: evaluación formativa
Sin embargo, aun cuando evaluemos el curso según estos tres criterios, no necesariamente sabremos lo que funcionó y lo que no lo funcionó en el curso. Tenemos que mirar más de cerca los factores que pudieron haber influido en la capacidad de los estudiantes para aprender.
¿Fueron los resultados esperados o las metas de aprendizaje claras para los estudiantes?
¿Qué resultados de aprendizaje generó más dificultades a la mayoría de los estudiantes?
¿El material de enseñanza era claro y bien estructurado?
¿Los materiales y herramientas de aprendizaje que los estudiantes necesitan son fácilmente accesibles y están disponible 24 x 7?
¿Qué temas generaron buenos debates y cuáles no?
¿Los alumnos recurrieron a los materiales del curso de manera adecuada en los foros de discución y en las tares asignadas?
¿Los alumnos encontraron sus propias fuentes y las utilizaron bien en los foros de discusión, las tareas y en las otras actividades propuestas?
¿Qué actividades funcionaron bien y cuáles mal? ¿Por qué?
¿Cuáles de los materiales de aprendizaje suministrados fueron más utilizados o menos utilizados por los alumnos?
¿Las tareas propuestas permitieron evaluar adecuadamente el conocimiento y las competencias propuestas en el curso?
¿Los alumnos tuvieron una sobrecarga de trabajo?
¿Fue demasiado trabajo para mí como instructor?
Si es así, ¿qué podría hacer para manejar mejor mi carga de trabajo (o la de los estudiantes) sin perder calidad?
¿Qué grado de satisfacción con el curso identificó en los alumnos?
¿Estoy satisfecho con el curso? ¿Cuánto?
11.11.4 Cómo evaluar los factores que contribuyen o inhiben el aprendizaje
Hay una serie de recursos a los que puede recurrir para lograrlo, de hecho, mucho más para la evaluación de los cursos tradicionales presenciales, porque el aprendizaje online deja un rastro digital trazable de evidencia:
las calificaciones de los alumnos;
la participación de los estudiantes en actividades online, como las preguntas de auto evaluación, los foros de discusión, podcast;
el análisis cualitativo de los foros de discusión, por ejemplo, la calidad y el alcance de los comentarios, lo que indica el nivel o la profundidad del compromiso o el pensamiento;
los e-portafolios de los estudiantes, las respuestas de las tareas y los exámenes;
los cuestionarios de los alumnos;
los grupos de trabajo.
11.11.5 Innovar
Siempre es importante aprender de los errores de cada ocasión que se aplique el curso, incorporando nuevos recursos, tecnologías y metodologías, y como se ha mencionado, teniendo siempre en cuenta el mejor y más cómodo ambiente para que los alumnos puedan aprender.
11.12 Bases sólidas para el diseño del curso online
El objetivo de esta serie de pasos es rescatar los fundamentos de la enseñanza eficaz. Los nueve pasos se basan en dos fundamentos:
las estrategias efectivas que resultan de las teorías de aprendizaje probadas tanto en el aula como en entornos de aprendizaje online;
la experiencia de la enseñanza exitosa tanto en aula como online (buenas prácticas).
Un objetivo secundario es motivar a los profesores a trabajar con otros profesionales, como los diseñadores instruccionales, los diseñadores web y los productores de medios, y preferentemente en equipo con otros instructores online.
Si se comprenden bien los fundamentos de los nueve pasos, se podrán incorporar nuevas herramientas, diseños de nuevos cursos y nuevos programas sin dificultad. De lo contrario, si no se incorporan correctamente, estas herramientas posiblemente pasen como una moda pasajera y se desvanezcan en la educación, ya que no darán lugar a los procesos claves que apoyan el aprendizaje para la era digital.
Las herramientas tecnológicas ofrecen nuevas posibilidades, que son muy interesantes y vale la pena explorarlas. No obstante, para alcanzar el aprendizaje que permite adquirir competencias, ya sea con o sin un LMS; es importante recordar que la mayoría de los estudiantes necesita:
metas de aprendizaje bien-definidas;
cronograma de trabajo claro, basado en la organización bien-estructurada del plan de estudios;
carga de estudio adecuada para las condiciones de aprendizaje;
comunicación y presencia regular del instructor;
entorno social que remita y contribuya al conocimiento y la experiencia de otros estudiantes;
profesor o instructor experto;
otros estudiantes motivados que estimulen darse apoyo y ánimo mutuamente.
Estos criterios se pueden alcanzar de muchas maneras diferentes y con muchas herramientas diferentes
A.1 La integración de los principios de diseño en un entorno de aprendizaje enriquecido
Tanto los docentes como los alumnos enfrentan un mundo que cambia rápidamente, con nuevas tecnologías y nuevos enfoques para la enseñanza y con las presiones externas del gobierno, los empleadores, los padres, y los medios de comunicación. Es fácil sentirse abrumado en este contexto tormentoso.
Este Anexo intentará presentar estos lineamientos como un conjunto de condiciones pragmáticas, lo que denomino un entorno eficaz de aprendizaje, para proporcionar un contexto estable pero flexible y fácil de aplicar.
A.2 ¿Qué es un entorno de aprendizaje?
A.2.1 Definición
Entorno de aprendizaje se refiere a las diversas ubicaciones físicas, contextos y culturas en las que los estudiantes aprenden. Los estudiantes pueden aprender en una amplia variedad de entornos, sin embargo el término se utiliza a menudo como una alternativa más precisa para el término aula, que tiene connotaciones más limitadas y tradicionales.
El término también abarca la cultura de una escuela o clase -el espíritu y sus características, que refieren a cómo las personas interactúan y se tratan unos a otros- así como las formas en que los maestros organizan el entorno educativo para facilitar el aprendizaje.
Dado que los estudiantes deben lograr el aprendizaje, el objetivo es crear un entorno integral de aprendizaje que optimice la capacidad de los estudiantes para aprender. Por supuesto, ningún entorno de aprendizaje es el único y el óptimo sino que hay un sinfín de posibles entornos de aprendizaje, que es lo que hace tan interesante a la enseñanza.
A.2.2 Componentes de un entorno eficaz de aprendizaje
El desarrollo de un entorno de aprendizaje para los estudiantes en un curso o programa en particular es probablemente la parte más creativa de la enseñanza. Si bien existe una tendencia a centrarse en cualquiera de los entornos de aprendizaje institucionales físicos o en las tecnologías utilizadas para la creación de entornos personales de aprendizaje online, los entornos de aprendizaje son algo más que sólo estos componentes físicos.
También incluyen:
Las características de los estudiantes;
Los objetivos de enseñanza y aprendizaje;
Las actividades que mejor apoyan el aprendizaje;
Las estrategias de evaluación que mejor miden el aprendizaje.
Dentro de cada uno de los componentes principales, hay un conjunto de sub-componentes que se debe considerar. De hecho, es en los subcomponentes (estructura de contenidos, actividades prácticas, retroalimentación, uso de la tecnología, métodos de evaluación, etc.) donde se toman las decisiones.
Otros componentes como el desarrollo del comportamiento ético, los factores institucionales, o la acreditación externa, cada uno de los cuales también podrían afectar al entorno de aprendizaje en el que un profesor o instructor tiene que trabajar. Crear un modelo de entorno de aprendizaje es un recurso heurístico que pretende ofrecer una visión global de todo el contexto de enseñanza de un curso o programa en particular, desde la visión particular del docente. La elección de los componentes y su relevancia estará determinada por las epistemologías y creencias personales sobre el conocimiento, el aprendizaje y los métodos de enseñanza. Los estudiantes adultos son capaces de crear sus propios entornos personales de aprendizaje con relativa autonomía.
A.3 Características del estudiante
A.3.1 El aumento de la diversidad
En una época en la que el desarrollo económico está estrechamente asociado con mayores niveles de educación, el objetivo ahora es que tantos estudiantes como sea posible alcancen los estándares requeridos, en lugar de centrarse sólo en las necesidades de los alumnos más capaces. Esto significa encontrar formas de ayudar a una muy amplia variedad de estudiantes con diferentes niveles de destrezas y/o conocimientos previos.
Tratar con una población estudiantil cada vez más diversa es quizás el reto más grande que los profesores e instructores enfrentan en la era digital. Los instructores los especialistas en un tema generalmente no están bien preparados para este reto.
La combinación de un buen diseño y el uso adecuado de la tecnología facilita la personalización del aprendizaje, permitiendo por ejemplo, que los estudiantes avancen a diferentes velocidades, y que se centren en el aprendizaje de sus intereses y necesidades específicamente, lo que garantiza el compromiso y la motivación para algunos estudiantes.
Sin embargo, el primer paso y quizás el más importante es que los instructores conozcan a sus estudiantes y, en particular, identifiquen sus características y diferencias para realizar un diseño adecuado para la enseñanza en la era digital. Algunas características son:
El contexto del trabajo y el hogar
Dos factores hacen que el contexto del trabajo y el hogar sean relevantes en el diseño de la enseñanza y el aprendizaje: cada vez más los estudiantes trabajan y estudian y el rango de edad de los estudiantes continúa ampliándose, mientras que la edad promedio se incrementa lentamente.
Hay varias razones para que la edad promedio de los estudiantes sea cada vez mayor, por lo menos en América del Norte:
los estudiantes precisan de más tiempo para graduarse (en parte debido a que dedican menos tiempo al estudio cuando trabajan);
un número creciente de estudiantes continua estudiando a nivel de posgrado;
los estudiantes vuelven a la universidad para tomar cursos luego de su graduación (de formación continua), principalmente por razones económicas.
Estos estudiantes buscan cada vez más cursos híbridos o completamente online y módulos, certificados o programas más cortos para que puedan compatibilizar con su vida laboral y familiar.
Metas de los alumnos
Comprender cuál es la motivación de los estudiantes y lo que esperan obtener de un curso o programa debería también influir en su diseño. En la formación académica es necesario encontrar formas para que los estudiantes no sólo persigan recompensas extrínsecas como las calificaciones o los diplomas sino que se sientan involucrados y motivados por el área temática. Por lo tanto, es importante conocer o comprender por qué los estudiantes elijen su curso o programa, y cuáles son sus expectativas.
Conocimientos previos o competencias
El aprendizaje a lograr depende muchas veces de los conocimientos previos de los estudiantes o de sus competencias previas. Los docentes buscan cubrir esa diferencia entre lo que una persona puede hacer sin ayuda y lo que puede hacer con ayuda, lo que Vygotsky (1978) denomina la zona de desarrollo próximo. Si el nivel de dificultad de la enseñanza va mucho más allá de los conocimientos o las competencias previas de un estudiante, entonces el aprendizaje no se produce.
Sin embargo, cuanto mayor es la diversidad de los estudiantes en un curso, mayor será el nivel de conocimientos y competencias que se integren en el curso. Es importante diseñar la experiencia de aprendizaje lo suficientemente flexible para dar lugar a estudiantes con diversos conocimientos y competencias previas.
Nativos digitales
La mayoría de los estudiantes de hoy han crecido con las tecnologías digitales, como los teléfonos móviles, tabletas y redes sociales, incluyendo Facebook, Twitter, blogs y wikis. Prensky (2010) y otros (por ejemplo Tapscott, 2008) sostienen que estos estudiantes no sólo son más competentes en el uso de tales tecnologías que las generaciones anteriores, sino que también piensan diferente.
Sin embargo, es especialmente importante comprender que los propios estudiantes varían mucho en el uso de los medios sociales y las nuevas tecnologías, que esto debe principalmente a las demandas sociales y las necesidades personales, y que su uso de las tecnologías digitales no fluye de forma natural en la educación.
A.3.6 En conclusión
El contexto del trabajo y el hogar, las metas de los estudiantes, los conocimientos y competencias previos (incluyendo su dominio de los medios digitales) son algunos de los factores críticos que deben influir en el diseño educativo. Para algunos instructores, hay otras características de los estudiantes como los estilos de aprendizaje, las diferencias de género o de origen cultural que pueden ser más importantes dependiendo del contexto. Cualquiera sea el contexto, un buen diseño de la enseñanza debe partir de información sobre nuestros estudiantes, y en particular, debe abordar la creciente diversidad.
A.4 Gestión del contenido
Para la mayoría de los profesores e instructores, el contenido sigue siendo un componente clave. El contenido incluye hechos, ideas, principios, pruebas y descripciones de procesos o procedimientos. Se debe de hacer énfasis en la necesidad de balancear el desarrollo de conocimiento y el desarrollo de competencias, sin embargo las decisiones sobre el contenido siguen siendo más importantes en la educación. Especialmente, los instructores deben formularse las siguientes preguntas: ¿Qué contenido específico agregará valor a los objetivos generales de este curso o programa? ¿Qué contenido los estudiantes querrían incluir o evitar si fuera necesario?
A.4.1 Objetivos del contenido
Los instructores en la educación postsecundaria tienden a pasar por alto las decisiones sobre el contenido -esto es lo que enseñamos-. Sin embargo, es importante, al diseñar la enseñanza para la era digital, tener objetivos claros sobre el contenido. ¿El aprendizaje de contenidos específicos es un objetivo en sí mismo, o es un medio para llegar a un fin? En la era digital se podría argumentar que el aprendizaje o la memorización de contenidos son menos importantes o incluso irrelevantes dado que es fácil buscar y encontrar esos hechos o definiciones.
Los cognitivistas sostienen que el contenido debe enmarcarse o contextualizarse para que tenga sentido. ¿Es necesario aprender contenidos solamente porque nos permitirá resolver problemas o tomar decisiones, etc. o en cambio es necesario aprender contenidos solamente cuando es necesario, dado que ahora es tan fácil tener acceso a esos contenidos?
Probablemente, más importante que el profesor o instructor indique con claridad por qué está enseñando determinado contenido, sea que los estudiantes comprendan el motivo.
A.4.2 Cantidad y Profundidad
En muchos contextos, los instructores no tienen poder de decisión sobre el contenido. Los organismos externos, como las agencias de acreditación, los gobiernos estatales o provinciales, o las juntas profesionales determinan que contenido debe cubrir un curso o un programa. Sin embargo, el rápido crecimiento del conocimiento científico y tecnológico desafía cada vez más la idea de un cuerpo fijo de contenidos que los estudiantes deben aprender.
En particular, cubrir los contenidos rápidamente o sobrecargar a los estudiantes con contenido no son estrategias efectivas de enseñanza, ya que aún trabajando todas las horas de vigilia no se logrará que los estudiantes adquieran toda la información que necesitan en sus profesiones. La especialización ha sido una forma tradicional de manejar el crecimiento del conocimiento, pero eso no ayuda en el tratamiento de problemas complejos o problemas del mundo real, que generalmente exige enfoques interdisciplinarios y más amplios.
Los instructores necesitan desarrollar estrategias que permitan a los estudiantes hacer frente a las cantidades masivas y crecientes de conocimiento en su campo. Una forma de abordar el problema de la explosión del conocimiento es centrarse en el desarrollo de competencias y destrezas, como la gestión del conocimiento, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Con el fin de resolver problemas o tomar decisiones, es necesario el acceso a los hechos, principios, ideas, conceptos y datos. Para gestionar el conocimiento, es necesario saber qué contenido es importante y por qué, dónde encontrarlo y cómo evaluarlo.
En particular, puede haber conocimiento o contenido básico o central que sea necesario dominar para la mayoría de las actividades profesionales. Una destreza será entonces la capacidad para diferenciar entre las áreas esenciales y deseables de contenido, y para asegurar que el contenido básico se va cubrir, sea cual fuere el proceso adoptado para desarrollar las competencias.
A.4.3 Fuentes
Otra decisión importante para los docentes en la era digital es dónde buscar contenido. El contenido está literalmente en todas partes: en Internet, en las redes sociales, en los medios de comunicación masivos, en las bibliotecas y en los libros, así como en la sala de conferencias.
Uno de los motivos para seleccionar o limitar el contenido es limitar el costo para los estudiantes, así como la necesidad de focalizar en un número limitado de material dentro de un curso o programa. Sin embargo, hoy en día, el contenido es cada vez más abierto, libre y disponible bajo demanda a través de Internet. Cada vez más, recurrirán a los medios digitales para acceder a sus fuentes de conocimiento. Es por esto, que a la hora de decidir sobre el contenido deberíamos considerar:
a) ¿Hasta qué punto es necesario que el instructor elija el contenido de un curso o programa (además de los temas de la currícula) y hasta qué punto deberían los estudiantes tener la libertad de elegir tanto el contenido como la fuente de ese contenido?
b) ¿Hasta qué punto es necesario que el instructor imparta el conocimiento por ejemplo a través de una conferencia o diapositivas de PowerPoint, cuando el contenido está disponible en otros lugares? ¿Cuál es el valor agregado que proporciona el instructor al distribuir el contenido por sí mismo? ¿Podría utilizar mejor el tiempo de otra forma?
c) ¿Hasta qué punto tenemos que proveer criterios o lineamientos a los estudiantes para elegir y utilizar el contenido de acceso libre?, y ¿cuál es la mejor manera de hacerlo?
A.4.4. Estructura
La estructura incluye:
la elección y secuenciación de los contenidos;
el desarrollo de un enfoque particular o enfoque de áreas de contenido específico;
la ayuda a los estudiantes a analizar, interpretar y aplicar el contenido;
la integración y la relación con otras áreas de contenido.
Tradicionalmente, el contenido se estructura dividiendo el curso en clases que se imparten en una secuencia particular y que se dedican a un tema determinado, y dentro de las clases, los instructores “contextualizan”e interpretan el contenido. Sin embargo, las nuevas tecnologías proporcionan medios alternativos para estructurar el contenido. Los sistemas de gestión de aprendizaje como Blackboard o Moodle permiten a los instructores seleccionar y secuenciar los materiales, a lo que los estudiantes pueden acceder desde cualquier lugar, a cualquier hora y en cualquier orden. La disponibilidad a una variedad extensa de contenidos a través de Internet, y la capacidad de reunir y ordenar el contenido a través de blogs, wikis y e-portafolios, les permitirá a los estudiantes cada vez más imponer sus propias estructuras sobre el contenido.
Los resultados de las investigaciones al respecto sugieren que los estudiantes novatos se benefician mucho de enfoques bien estructurados, secuenciales en contenido, pero a medida que ganan experiencia en el dominio del tema, buscan desarrollar sus propios enfoques para la selección e interpretación del contenido.
Por consiguiente, al decidir sobre la estructura del contenido de un curso o programa los instructores necesitan reflexionar sobre:
a) ¿cuánto debería estructurar el contenido, o cuánto debería dejar librado para que elijan los estudiantes?
b) ¿cómo las nuevas tecnologías afectan la forma en que se estructura el contenido? ¿Permitirán ofrecer estructuras más flexibles que se adapten a una amplia variedad de necesidades de los estudiantes?
A.4.5 Actividades
¿Qué actividades tenemos que proponer a los estudiantes para ayudarlos a aprender el contenido? Para responder a esta pregunta tendrá que revisar las metas de aprendizaje y los objetivos generales del curso:
si la memorización es importante, entonces se podrán proponer evaluaciones con corrección automatizada que indican las respuestas correctas;
si el objetivo es permitir a los estudiantes que recurran a contenidos como hechos, principios, datos o evidencias para construir un argumento, para resolver ecuaciones, o para diseñar un experimento, entonces será necesario ofrecer oportunidades para entrenar esas competencias;
si el objetivo es ayudar a los estudiantes a gestionar el conocimiento, entonces será necesario establecer tareas que los obliguen a seleccionar, evaluar, analizar y aplicar los contenidos.
A.5 Desarrollo de competencias
A.5.1 Competencias en la era digital
Se enlistan las competencias que necesitan los graduados en la era digital, y se argumenta que esto implica un enfoque en el desarrollo de tales competencias, en todos los niveles de educación, pero fundamentalmente a nivel postsecundario, donde la atención se centra en el contenido especializado.
El objetivo del autor no es minimizar la importancia de los contenidos, sino garantizar que el desarrollo de las competencias reciba la misma atención de los instructores, y que se aborde el desarrollo de las competencias intelectuales de la misma manera rigurosa y explícita en que se entrena a los estudiantes en las competencias manuales.
A.5.2 Establecer metas para el desarrollo de las competencias
Un paso crítico es explícitar que competencias se aspira a desarrollar en un curso o programa y definir esos objetivos de manera que puedan ser implementados y evaluados. En particular, se deben definir las competencias de tal manera que puedan ser evaluadas, y los estudiantes sepan que criterios o rúbricas se utilizarán en la evaluación.
A.5.3 Actividades intelectuales
Una competencia no es binaria, en el sentido de que se tiene o no se tiene. Hay una tendencia a hablar de competencias y destrezas en términos de principiante, intermedio, experto y maestro, pero en realidad las competencias requieren de práctica y aplicación constante y no hay un destino final, por lo menos en lo que respecta a las competencias intelectuales.
Por lo tanto, es muy importante cuando se diseña un curso o programa, también diseñar las actividades que permitan a los estudiantes desarrollar, practicar y aplicar las competencias de pensamiento de manera continua.
A.5.4 Actividades prácticas
En los programas de formación profesional, los estudiantes necesitan realizar muchas actividades prácticas para desarrollar competencias manuales. De la misma manera, sucede con las competencias intelectuales. Los estudiantes deben ser capaces de demostrar gradualmente los logros, recibir retroalimentación, y si es necesario reintentarlo. Es decir realizar las actividades que les permitan desarrollar competencias específicas.
Para el desarrollo de las competencias, será necesario un horizonte de largo plazo que excede un sólo curso, de modo que es importante la planificación de la asignatura pero también de la carrera.
A.5.5 El debate como herramienta para el desarrollo de competencias intelectuales
Se requiere que los estudiantes vean el mundo de manera diferente, en términos de los principios subyacentes, abstracciones e ideas. Por lo tanto, el debate debe ser cuidadosamente moderado por el instructor deberá planificar, estructurar e incentivar el debate en la clase, manteniendo el foco en el tema convocante y proporcionando oportunidades para demostrar el enfoque de otros expertos en el tema en discusión y comparar las intervenciones de los estudiantes.
A.5.6 En conclusión
Hay muchas oportunidades aún en los cursos o asignaturas más académicas para desarrollar las competencias intelectuales y las competencias prácticas que serán se requieren en el ámbito laboral y personal de la era digital. Los estudiantes necesitan oportunidades para practicar las competencias intelectuales o conceptuales, sin embargo, esto no sucederá simplemente a través de la entrega de contenido. Los instructores tienen que pensar:
en las competencias que necesitan desarrollar sus estudiantes;
cómo se compatibilizan con la naturaleza de la área temática;
el tipo de actividades que permitan a los estudiantes desarrollar y mejorar sus competencias intelectuales;
cómo evaluar y corregir esas competencias con los recursos y el tiempo disponibles.
A.6 Ayuda al estudiante
La ayuda al estudiante consiste en las acciones que el profesor o instructor pueden o deben ofrecer para dar soporte a los estudiantes más allá de la entrega formal de contenidos, o el desarrollo de competencias.
A.6.1 Andamiaje
El término andamiaje para cubrir las variadas funciones de un instructor en el diagnóstico y accionar frente a las dificultades de los alumnos, entre las que se incluyen: ayudar a los estudiantes…
cuando tienen dificultades con conceptos o ideas nuevas;
a adquirir conocimiento profundo sobre un tema o disciplina;
a evaluar una serie de diferentes ideas o prácticas;
a comprender los límites del conocimiento;
incentivarlos a ir más allá de su nivel actual de pensamiento o práctica con el fin de lograr una comprensión más profunda o un mayor nivel de competencia.
Estas actividades suelen realizarse por medio de intervenciones personales y comunicación entre un instructor y un individuo o un grupo de estudiantes, en contextos presenciales u online. Estas actividades no suelen ser pre-planificadas y demandan una buena dosis de espontaneidad y capacidad de respuesta por parte del profesor o instructor.
A.6.2 Retroalimentación o “feedback”
Esta podría ser una subcategoría del andamiaje, ya que se refiere a la función de proporcionar “feedback” o retroalimentación al desempeño del estudiante en las actividades que se proponen, además del alcance actual y quizás futuro de las actividades con evaluación automatizada.
El papel del instructor es ofrecer devoluciones individualizadas con el fin de ofrecer evaluaciones cualitativas a las actividades de los estudiantiles, que pueden o no asociarse a la evaluación o calificación formal.
A.6.3 Tutoría o “counselling”
Los estudiantes a menudo necesitan ayuda y orientación sobre cuestiones administrativas o personales. Esta fuente potencial de ayuda debe ser incluida en el diseño de un entorno eficaz de aprendizaje, con el objetivo de hacer todo lo posible para asegurar que los estudiantes puedan cumplir con éxito con los estándares académicos de su carrera.
A.6.4 Otros estudiantes
Los estudiantes pueden ofrecer ayuda a otros estudiantes. De manera informal y espontánea, surge este tipo de ayuda. Los profesores pueden hacer un uso más formal de la ayuda entre estudiantes, mediante el diseño de actividades de aprendizaje colaborativo, trabajo en grupo, y de debates online para que los estudiantes tengan que trabajar juntos en lugar de individualmente.
A.6.5 ¿Por qué dar apoyo al estudiante es tan importante?
Un buen diseño puede reducir sustancialmente la demanda de apoyo al estudiante, al garantizar claridad y al crear actividades de aprendizaje adecuadas. Además, los estudiantes tienen necesidades diferentes de apoyo en el aprendizaje.
Aunque los programas de computación, de alguna manera, provean apoyo a los estudiantes, muchas de las funciones más importantes de apoyo están asociadas con el aprendizaje conceptual de orden superior aún necesitan la presencia de un profesor experto o instructor ya sea de manera presencial o a distancia.
A.7 Recursos
Al igual que en el caso de las características del alumno, no se puede tener demasiado control sobre los recursos disponibles, sin embargo los recursos (o la falta de ellos) tendrá un gran impacto en el diseño de la enseñanza. Bregar por los recursos adecuados suele ser una de las tareas más difíciles para muchos profesores e instructores.
A.7.1 Docentes auxiliares
Los docentes auxiliares son instructores contratados, ayudantes, bibliotecarios y personal de soporte técnico, incluyendo los diseñadores instruccionales, productores de medios de comunicación y personal técnico.
En las universidades, se suele dividir la clase en secciones, y cada sección tiene su propio instructor o docente auxiliar, que trabaja con cierta independencia. Esta metodología suele generar grandes diferencias en la calidad de la enseñanza en las diferentes secciones, dependiendo de la experiencia del instructor. Sin embargo, las nuevas tecnologías permiten organizar la enseñanza de manera diferente y más consistente.
En las universidades, se suele dividir la clase en secciones, y cada sección tiene su propio instructor o docente auxiliar, que trabaja con cierta independencia. Esta metodología suele generar grandes diferencias en la calidad de la enseñanza en las diferentes secciones, dependiendo de la experiencia del instructor. Sin embargo, las nuevas tecnologías permiten organizar la enseñanza de manera diferente y más consistente.
A.7.2 Instalaciones
Este punto hace referencia, principalmente, a las instalaciones físicas disponibles para los profesores y los estudiantes, como aulas, laboratorios y biblioteca. Las instalaciones pueden imponer restricciones a la enseñanza.
El aprendizaje online puede liberar a los instructores y a los estudiantes de tales limitaciones físicas rígidas, aunque también permanece la necesidad de estructura y organización de unidades o módulos de enseñanza, incluso o especialmente en la enseñanza online.
A.7.3 Tecnología
El desarrollo de las nuevas tecnologías y los sistemas de gestión del aprendizaje tienen implicaciones fundamentales en el diseño de la enseñanza y el aprendizaje. La disponibilidad de tecnologías para un instructor puede contribuir enormemente a la creación de entornos interactivos y atractivos para los estudiantes y eficaces para el aprendizaje. Sin embargo, es importante hacer hincapié en que la tecnología es sólo un componente dentro de un entorno de aprendizaje y necesitan estar en equilibrio e integrados con el resto de los componentes.
A.7.4 El tiempo del instructor
Construir un entorno eficaz para el aprendizaje es un proceso iterativo, sin embargo tanto el diseño de la enseñanza, y en cierta medida del entorno de aprendizaje en su conjunto, van a depender de la disponibilidad de tiempo del instructor (y su equipo).
A.7.5 Recursos, el tamaño y el control de la clase
Nada impulsa más a la distracción a un instructor que intentar trabajar con los recursos inadecuados. Sin embargo, es probable que cuando los recursos sean más escasos, sea necesario contar con más creatividad para romper con los modelos tradicionales de enseñanza. Si se tiene acceso a las nuevas tecnologías y si se utilizan correctamente, será posible diseñar un entorno relativamente enriquecido incluso para las clases masivas.
A.8. Evaluación del aprendizaje
Probablemente nada impulsa más el comportamiento de los estudiantes que la forma en que serán evaluados. No todos los estudiantes juegan un papel decisivo en su aprendizaje, sin embargo dadas las presiones competitivas sobre el tiempo en la era digital, la mayoría de los estudiantes más “exitosos” se centran en lo que va a ser evaluado y en cómo pueden cumplir con los requisitos de evaluación (en el menor tiempo posible).
A.8.2 El propósito de la evaluación
Algunas de las razones para evaluar son las siguientes:
para mejorar y extender el aprendizaje de los estudiantes;
para evaluar los conocimientos y las competencias de los estudiantes en términos de objetivos o resultados de aprendizaje deseados;
para proporcionar a profesor/instructor información sobre la eficacia de su enseñanza y cómo se podría mejorar;
para proporcionar información a los empleadores sobre lo que sabe y/o puede hacer el estudiante;
para seleccionar estudiantes que pueden continuar sus estudios, trabajos o promoción profesional;
para la rendición de cuentas y/o propósitos financieros de la institución.
A.8.3.1 Ninguna evaluación
Se debe considerar si es necesario evaluar el aprendizaje, algunos métodos informales de evaluación por expertos, especialistas o participantes más experimentados podrían ayudar a otros participantes a extender su aprendizaje, al recibir orientación sobre el nivel de competencia o comprensión que ha alcanzado o aún tiene que lograr.
Algunos de los métodos de evaluación, que se presentan a continuación son tanto formativos, ya que ayudan a los estudiantes a desarrollar y aumentar su competencia y conocimiento, así como sumativos porque permiten la evaluación de niveles de conocimientos y competencias logrados al final de un curso o programa. En la era digital, la evaluación y la enseñanza tienden a estar aún más integradas.
A.8.3.2 Pruebas de opción múltiple computarizadas
Este método es adecuado para la evaluación “objetiva” de hechos, ideas, principios, leyes y procedimientos cuantitativos. Sin embargo, este tipo de pruebas tiende a ser limitada para evaluar las competencias intelectuales de orden superior, tales como la resolución de problemas complejos, la creatividad, por lo tanto es probable que no sea adecuada para el desarrollo o la evaluación de muchas de las competencias que se requieren en la era digital.
A.8.3.3 Ensayos o respuestas cortas
Este método es adecuado para evaluar la comprensión y algunas de las competencias intelectuales más avanzadas como el pensamiento crítico. Sin embargo, implica mucho más trabajo y se presta a la subjetividad, por lo tanto no es adecuado para evaluar las competencias prácticas.
A.8.3.4 Proyecto
Los proyectos fomentan el desarrollo de competencias auténticas que requieren la comprensión de los contenidos, la gestión del conocimiento, la resolución de problemas, el aprendizaje colaborativo, la evaluación, la creatividad y los resultados prácticos.
A.8.3.5 E-portafolio (un compendio online del trabajo del estudiante)
El e-portafolio permite la autoevaluación a través de la reflexión, la gestión del conocimiento, el registro y la evaluación de las actividades de aprendizaje, como la práctica docente y el registro de las contribuciones individuales en un proyecto.
A.8.3.6 Las simulaciones, juegos educativos (por lo general online) y los mundos virtuales
Estos facilitan la práctica de competencias como:
la toma de decisiones complejas y en tiempo real;
la operación de equipos complejos (simulados o remotos);
el desarrollo de procedimientos de seguridad y de concientización pública,
la toma de decisiones o gestión de riesgos en entorno controlados y actividades que requieren una combinación de competencias, habilidades cognitivas y destrezas manuales
A9.1 Entorno de Aprendizaje
A.9.1 Epistemología y entornos de aprendizaje
Los profesores e instructores necesitan concebir y organizar un entorno de aprendizaje donde los estudiantes puedan desarrollar su propio aprendizaje y crecer. El conocimiento no es estático, sino que crece y se desarrolla en los alumnos. En particular, en la era digital, aprender significa desarrollar competencias, destrezas, aptitudes y habilidades, así como acumular contenidos.
A.9.2 Necesario pero no suficiente
Los componentes de un entorno de aprendizaje proporcionan una especie de lista de chequeo o “check list” en términos de lo se debe considerar al diseñar e impartir un curso. El análisis de todos los componentes que son necesarios en un entorno eficaz de aprendizaje le proporcionará una base sólida sobre la cual avanzar sobre el diseño.
Sin embargo, cabe señalar que una vez que se han identificado los principales componentes, todavía tendrá que tomar muchas decisiones sobre cómo se diseñarán e implementarán esos componentes (diseño de la enseñanza).
A.9 Cultura y entornos de aprendizaje
A.9.1 La importancia de la cultura
En todo entorno de aprendizaje hay una cultura predominante que influye sobre todos los otros componentes del entorno. En la mayoría de los entornos de aprendizaje, la cultura se toma por sentado o puede estar más allá de la conciencia de los alumnos y aún de los profesores.
A.9.2 Definición de cultura
La definición de cultura del autor es: “Los valores y las creencias dominantes que tienen influencia sobre el proceso de toma de decisión.”
La elección del contenido, las competencias y actitudes a promover, la relación entre los instructores y los estudiantes, y muchos otros aspectos de un entorno de aprendizaje tendrán una profunda influencia sobre la cultura dominante de una institución o una clase.
A.9.4 Cultura y entornos de aprendizaje
Considerar que la cultura puede ser una buena o una mala influencia para un entorno de aprendizaje, dependerá de si se comparten o se rechazan los valores y las creencias de la cultura dominante. La cultura en las instituciones de educación superior es tal vez más nebulosa, sin embargo aún tiene una fuerte influencia, que difiere no sólo entre las instituciones sino también entre los departamentos académicos de la misma institución.
A.9.5 Cultura y nuevos entornos de aprendizaje
Las nuevas tecnologías nos permiten desarrollar nuevos entornos y los instructores tienen la oportunidad de crear una cultura que pueda soportar los valores y creencias que consideran importantes para los alumnos de la actualidad.
Por ejemplo, en un entorno de aprendizaje online, el autor propone conscientemente crear una cultura que refleje lo siguiente:
Respeto mutuo (entre el instructor y los estudiantes, y especialmente entre los estudiantes);
Apertura a las diferentes opiniones y puntos de vista.;
Argumentación basada en la evidencia y el razonamiento;
Aprendizaje motivante y entretenido;
Explicitación de los valores y epistemologías subyacentes de una disciplina;
Transparencia en la evaluación (es decir, criterios y rúbricas)
Reconocimiento y respeto por las personalidades de cada estudiante en la clase;
Colaboración y ayuda mutua.
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