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Ensayo: ¿Cómo puede contribuir la educación al logro de los objetivos del desarrollo sostenible?

  • Equipo Nexus.
  • 10 sept 2018
  • 5 Min. de lectura

La educación es el instrumento idóneo para forjar los valores, las competencias y los conocimientos y es el motor de todos los cambios. Reconociendo su papel como catalizador para la edificación de un futuro mejor y más sostenible para todos, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 57/254 de diciembre de 2002 proclamó el período 2005-2014 Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS). Pero tanto antes como después de este periodo, la EDS ha estado y sigue estando muy presente en los programas, conferencias y objetivos de las Naciones Unidas.

El desarrollo sostenible entendido como un conjunto de acciones que garanticen la vida de la especie humana en el planeta, para ello se hace necesario pensar a nivel global en el sentido de que todos vamos a aportar en la sostenibilidad de un ambiente limpio y apto para saber ser y saber construir.

En este sentido, el abordaje de la educación para el desarrollo sostenible plantea en el inmediato y mediano plazo, la implementación y ejecución de quehaceres conducentes a generar una nueva cultura ambiental, en la que los argumentos de conciencia ciudadana signifiquen una verdadera herramienta camino a minimizar tal problemática ambiental y a posibilitar un nuevo enfoque en el cual este mismo tema sea considerado un potencial de desarrollo social para un ambiente más humano. En consecuencia, se hace necesario proponer estrategias que redunden en cambios de actitud de la comunidad frente a este bien común, buscando el patrimonio ambiental para ésta y las otras generaciones.

Educar para el desarrollo sostenible es incorporar en los sistemas educativos los temas fundamentales del desarrollo sostenible como el cambio climático, la reducción del riesgo de desastres, la biodiversidad, la reducción de la pobreza y el consumo sostenible, permitiendo a la vez que el ser humano adquiera los conocimientos, las competencias, las actitudes y los valores necesarios para forjar un futuro sostenible.

Entonces, es la escuela el perfecto escenario para analizar la problemática ambiental para sacar el conocimiento científico de las aulas y llevarlo al contexto para hacer investigación, ello nos aporta diagnósticos reales donde sean los estudiantes quienes hacen consciente el impacto que se ha generado en el ambiente.

Actualmente, la educación demanda de una movilización de funcionarios que desde sus competencias y responsabilidades puedan aportar a la formación integral de las comunidades teniendo en cuenta las necesidades de desarrollo no solo económico sino social y ambiental, procurando el mejoramiento de la calidad de vida de las personas y de sus futuras generaciones, para ello es importante tener en cuenta la articulación de las diferentes áreas.

La EDS exige métodos participativos que motiven a los alumnos y les doten de autonomía, a fin de cambiar su conducta, y promueve la adquisición de competencias tales como el pensamiento crítico, la elaboración de hipótesis de cara al futuro y la adopción colectiva de decisiones. La EDS ha de habilitar a los educandos para transformarse a sí mismos y a la sociedad en la que viven mediante la adopción de estilos de vida sostenibles y convirtiéndolos en ciudadanos del mundo activos y participativos que contribuyan a crear un mundo más justo, pacífico, tolerante, inclusivo, seguro y sostenible. En resumen, la EDS tiene como objetivo último la transformación social, es decir, es una formación para la acción y propone educar individuos competentes para: reconocer los problemas de su época y del mundo en el que les toca vivir; comprenderlos en su triple dimensión ambiental, económica y social; e intervenir a favor de su resolución.

Formar parte de las redes de escuelas para la sostenibilidad no solo significa adaptar el currículum escolar a las temáticas propias del desarrollo sostenible. Es también involucrar a la comunidad educativa en el proyecto y modificar las metodologías de enseñanza.

Las TIC’s pueden aportar de una forma eficiente al logro de estos objetivos porque facilitan los procesos educativos, la transversalización de los saberes y la comunicación. La educación ambiental juega un papel importante en este desarrollo sostenible, ya que, trata de mejorar día a día los procesos, asimismo, los recursos necesarios para preservar la vida y así, permanezcan y puedan ser utilizados adecuadamente por las poblaciones, es por ello, que debemos educar en valores como el respeto, la responsabilidad y la autonomía.

La escuela es el espacio ideal para formar en valores ambientales y sociales por eso debemos capacitarnos cada día más, para responder a los retos del mundo moderno.

El Desarrollo Sostenible es un ideal que debe ser alcanzado e implementado por todos, teniendo en mente que los beneficios que este traiga consigo no sólo favorezcan a ciertos sectores de la población, sino que constituya un estado de mayor bienestar para toda la gente. He aquí otro factor importante para que la educación generación con generación se tome a la terea de educar a los niños y niñas el papel fundamental que la inclusión tiene en el forjar de una sociedad con un amplio respeto por la diversidad cultural como un símbolo de riqueza, heterogeneidad y justicia. Diversidad que contribuirá ampliamente a reducir significativamente e incluso llegar a desaparecer los valores clasistas basados en la discriminación de género, el racismo, la xenofobia, entre otros; con la imperante necesidad de llevar las metas al punto de las políticas públicas y así poner fin al egoísmo y control que las clases más poderosas y altas tienen sobre la gente y los medios.

Hasta los infantes que sufren de alguna discapacidad han demostrado como la inclusión en la educación es un mecanismo que promueve un desarrollo armonioso y comunitario entre los niños y niñas, permitiendo que estos puedan desarrollar conocimientos, competencias, actitudes y aptitudes que les permiten siempre estar aprendiendo cosas nuevas del prójimo y de brindar apoyo en los momentos más adecuados y oportunos en pro del bienestar colectivo.

Además, al interior de las escuelas, los profesores, directivos y consejeros deben tener en cuenta que la construcción de la EDS siempre llevará consigo un proceso de sensibilización sobre el paradigma que las personas tienen sobre el ambiente y sobre cómo sus acciones. Un paradigma que no es establecido inicialmente desde la escuela, sino desde el hogar, por lo que la sensibilización a los padres y las madres de familia por medio de talleres o cursos juega también un papel clave para la adecuada formación de los niños, ya que, en muchas ocasiones, los menores son condicionados a tratar a los demás de la forma en que se les muestra en casa.

Así mismo, tanto las familias como otras instituciones afines a las escuelas pueden aportar distintos recursos, ideas y puntos de vista que faciliten el compromiso.

Para concluir, se puede afirmar que es obligación de los gobiernos implementar estrategias en favor de la sostenibilidad y sancionar drásticamente a todos aquellos que no cumplan las normas vigentes acerca del tema, respetar y aplicar también los tratados internacionales. Las escuelas sostenibles permiten que las nuevas generaciones tomen conciencia desde la infancia de los impactos de la actividad humana en el mundo y la sociedad, y desarrollen las competencias necesarias para crecer de manera sostenible, respetando al otro y al medio ambiente.

 
 
 

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