¿Por qué persiste la gramática de la escolarización?
- David Tyack & Larry Cuban
- 27 ago 2018
- 5 Min. de lectura
La gramática básica de la escolarización, así como la forma de los salones ha sido remarcablemente estable durante décadas. Poco ha cambiado en las escuelas, dividen el espacio y el tiempo, clasifican a los estudiantes y los acomodan en el salón de clases, dividen el conocimiento por materias, y premian las calificaciones como evidencia del aprendizaje obtenido.
Comúnmente dúrate la instrucción de la gramática, frustra y confunde a generaciones de reformadores que quieren cambiar estas formas organizadas y estandarizadas.
Practicas como la estructura de los salones por grados, es análoga a la forma en que se organizan de manera análoga, a la forma en que la gramática se comunica de manera verbal.
Las personas están acostumbradas a que las escuelas de educación elemental estén divididas en salones organizados por grados. En estos salones, maestros individuales instruyen a sus alumnos edad similar, con una variedad de materias preestablecida. Cada hora los estudiantes cambian de una materia a otra un maestro tras otra. Los maestros pertenecen a departamentos especializados e instruyen cerca de 150 estudiantes por día aproximadamente en 5 clases de su materia particular. Cuando los estudiantes completan sus cursos son recompensados con unidades de créditos. Comúnmente en las secundarias los estudiantes pueden elegir alguna materia de su elección para estudiar.
La gramática de la educación es un producto de la historia, no fue una creación primordial. Es el esfuerzo de diversos grupos que propusieron soluciones a los problemas gramaticales, y buscaron que mas personas los apoyaran, entre mas fuerte o prestigioso fuera el grupo de apoyo, mas probable que se realizara la acreditación. El momento de la innovación también tiene mucho que ver con su implementación.
Las reformas que se aplican junto con los cambios institucionales, así como la rápida expansión de la educación elemental en el siglo XIX o su diferenciación con la educación secundaria en el siglo XX tiene una gran posibilidad de volverse parte del estándar del modelo institucional.
Una ves establecida la gramática escolar en parte por que permite a los maestros descargar sus labores en una moda predecible, y hacer frente a su tareas de todos los días que las juntas escolares, los directores y los padres esperan que lleven a cabo: Controlar el comportamiento de los estudiantes, instruir a los alumnos heterogéneos, y clasificando gente para futuros roles en la escuela y la vida.
Periódicamente, los innovadores han desafiado a las estructuras y reglas que constituye la gramatica escolar, persiviendolas no como las reformas que fueron alguna vez, si no como camisas de fuerza que evitan que las escuelas le den a los estudiantes la mejor educación posible. Con el paso de los años los estudiantes también han intentado:
Crear escuelas sin grados.
Usar tiempo, espacio, y el numero de estudiantes como recursos flexibles para diversificar los periodos de clase unifórmales, con cuartos del mismo tamaño, y clases con un tamaño estandarizado.
Fusionar materias especializadas en cursos centrales en colegios, secundarias, y secundarias superiores(equivalente a preparatoria), e incluir la especialización departamental desde la primaria.
Alentar a los maestros a que trabajen en equipos.
Por ejemplo, en la década de los 60’s, las reformas en la gramática escolar se expandieron a escala nacional. Inspirados por la visión de los institutos del futuro, los encargados de las reformas experimentaron programando clases de diferente tamaño, diferente espacio en los salones, enseñanza por equipos, estudio independiente, y materias eje.
Esta noticia se propago por diferentes periódicos y noticiero, captando la atención de superintendentes, maestros, educadores, y conferencistas. Los reformadores insistieron en que debian dejar de usarse modelos anticuados. Muchos maestros entusiasmados, y directores progresistas se unieron a la causa, y culparon a varios grupos por la persistencia de la gramatica tradicional: administradores con perversas nociones de eficiencia, oficiales de colegios, maestros conformistas que no se atrevían a probar algo nuevo.
A pesar de todos estos movimientos y ataque en contra de la gramática escolar persistió y demostró ser bastante dura. Los modelos nuevos sobrevivieron mas o menos intactos en las periferias del sistema en instituciones especializadas para niños prodigio.
Algunos maestros incorporaron practicas selectas en salones regulares, creando un hibrido entre lo viejo y lo nuevo.
Las escuelas primarias por grados, donde el currículo esta dividido en lotes de un año, los estudiantes son acomodados dependiendo de su competencia académica y su edad, y maestros individuales les dan clases en un solo salón. Este modelo nos es tan familiar que es difícil imaginar en una época donde no existía, o concebir alternativas. Pero en algún momento fue una invención deliberada que se propago rápidamente a través del paisaje urbano prometiendo que haría a las escuelas eficientes, equitativas, y fácilmente replicables.
Las escuelas del campo, comúnmente de un solo salón no estaban divididas por grados. Era un lugar donde los estudiantes de diferentes edades aprendían juntos, comúnmente se enseñaban entre ellos. Su programa era flexible y se adaptaba a las diferencias entre los alumnos. Padres y comisionados escolares iban comúnmente al salón de clase para ver que era lo que los niños aprendían, y comúnmente formaban parte en la toma de decisiones acerca de la educación.
Aun el día de hoy, muchas personas consideran esas practicas como deseable, pero durante la mayor parte del siglo XX, los encargados de las reformas en las universidades, y en los departamentos estatales de la educación hicieron lo posible para eliminar las escuelas de un solo salón. Buscaron la manera de remplazarlas por largas escuelas multigrado por que consideraban a las escuelas de un solo salón ineficientes, no profesionales, pobres en currículo, y subordinadas a un pobre control, y que el maestro estaría siempre bajo el ojo y la mano de la comunidad. Muchos residentes rurales de todas formas quisieron conservar sus escuelas locales, y no permitieron su transformación a escuelas por grados. En el siglo XX había aproximadamente cien mil escuelas de un solo salón, y a pesar que se encontraban comúnmente en zonas rurales, también se llegaban a encontrar en pueblos. Pero con el tiempo las hicieron desaparecer, todo en nombre del progreso.
Antes de la guerra civil existió otro tipo de salón que era más común en las ciudades. Mesclaban grandes masas de estudiantes de diferente edades, aproximadamente 200 estudiantes o más, bajo la dirección de un maestro que era el responsable, y a veces acompañado de otros dos maestros asistentes, para escuchar a todos los estudiantes recitar las lecciones. Reformadores como Henry Barnard vieron esto como una monstruosidad pedagógica.
Muchos defensores de la escuela por grados estaban sorprendidos con la división del trabajo y la supervisión jerárquica en las fábricas. Entonces comenzaron a preguntarse ¿de que manera adaptar este sistema a la educación publica? Entonces comenzaron a colocar salones con un grupo de estudiantes y un maestro que pudiera supervisar y evaluar su desempeño, además de que buscaron que un maestro estuviera en un solo grado para mejorar su desempeño. Asi el maestro podría enseñar las mismas materias, al mismo grupo de niños, en el mismo lugar, teniendo de esta forma un currículo uniforme.
Las materias que decidieron que se enseñarían serian, lectura, ortografía, aritmética, y escritura. Al final de cada año se realizarían pruebas para ver si los alumnos estaban listos para el siguiente grado, ya que estos grados seguían una secuencia. Aprobar significaba subir al siguiente grado, y fallar significaba volver a pasar el grado.
Para los años 60’s las escuelas por grados eran comunes en ciudades grandes, y para los 70´s se expandieron a casi todos lados donde hubiera suficientes alumnos para clasificarlos por grados.
Dentro de las escuelas, la gramática escolar ofrece una manera estandarizada para procesar grandes números de personas. La gramática es fácil de replicar, y simplifica la manera en las escuelas trabajan.
Existen dos problemas principales en los desafíos que se han examinado. Uno es que las reformas pecan de ser únicamente para dentro del salón. Y la otra es que producen burnout. Al cambiar la forma básica de organización, crean mas trabajo para los maestros, no es solo agregar nuevas tareas a rutinas viejas, si no que requieren ayuda de otros maestros para cambiar el antiguo comportamiento por uno nuevo y persuadir a los alumnos, colegios, padres y escuelas de aceptar los nuevos patrones de lo normal y deseable.
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